... me vestí de rojo esperanza y finalmente llamó...
06 June, 2009
11 January, 2008
HOROSCOPO INOPORTUNO
Ayer en el tren, en uno de esos periódicos que esperan apilados en los accesos a la estación por la mañana y que arrastra despaginados el viento por las tardes (que no se que esperan los ayuntamientos a obligarles a organizar un sistema de recogida y reciclaje) leí mi horóscopo (LIBRA):
"cuidado con lo que deseas, podría cumplirse"
Y será que no tengo una lista de "buenos" deseos incumplidos, no hay más que leer mi carta a los Reyes Magos, mi Love Post Project (que sin duda hay que resetear...) y alguna cosita más. Pues como si estuviera en una peli mala en algún momento (o varias veces, no Ciclotímico?) debí decir " pues a ver si nos vamos a la mierda ya o al menos me echan de una vez" en lugar de "a ver si me llama de una vez y me invita a cenar y... " (no, esto no son tres deseos en uno, en realidad es uno encubierto). Y allá vamos.
Pues ayer por la tarde la cosa dió un paso de gigante y la última decisión del italiano encocado de turno me coloca por el momento a un paso de una indemnización y de esos meses de paro que podría aprovechar para financiarme una estancia en la India con una ONG que conozco.
Nunca me han visto más contenta que ayer y hoy por la tarde en la oficina, y eso a pesar de que me han dicho que no me preocupe y eso me asustó, no sea que me recoloquen o algo así. Si supieran que a mi lo que me preocuparía es que se alargue demasiado la agonía!!! El día que vean que el interior de una puerta tenemos una porra en la que cada uno apostamos 50 euros a una fecha de cierre...y que la más tardana es en septiembre...Eso si, mientras tanto todos trabajamos y nos peleamos como auténticos profesionales.
Genial el papel que hecho al teléfono con mi contacto habitual en el cliente, no se ha tragado la excusa que le he dado pero me ha felicitado diciendo que si no me conociera (y sobretodo no conociera a los otros) hubiera colado y que no tiene la menor duda que el resto del mundo se lo traga. Me ha recomendado además de que me deje de masters y idiomas y demás tonterías y que me dedique al teatro. La verdad es que nos hemos echado unas buenas risas.
Y mientras dentro de mi empresa jugando al ratón y al gato sin saber quien es el ratón y quien el gato y venga a jugar con mis hojitas de cálculos siguiendo instrucciones: ahora que la foto salga bien, ahora que salga mal, ahora desenfoca por allí...
Pero, yo que soy quejica por naturaleza, no puedo evitar pensar que tenía que haber dicho "pues a ver si nos vamos a cenar ya o al menos me echa...." (uigghh que vergonzosa soy...) que eso es un buen deseo y lo del curro, pues nada, a enviar curriculums... Si es que...
Y ando rebuscando en las basuras a ver si encuentro la página de los horóscopos de ayer, por que no tengo muy claro como va, que igual si lo vuelvo a leer también funciona...
Y me preocupa que esto sea como lo de las garantías postventa, es decir, no me van a despedir en un mes pero a ver si voy a aguantar demasiado y va a pasar el plazo. A ver si encima de no haber deseado el deseo-deseo más agradecido me va a caducar el deseo-despido.
Y toco madera: que no tenga de arrepentirme de haber frivolizado demasiado.
Y pensándolo bien todavía podía haber sido más inoportuna.
¿Algún libra en la sala? ¿Recordáis haber deseado algo ayer? Pues parece que se cumple...
27 November, 2007
SIN TITULO... o cobardía
No sabrás nunca como sin saberlo has alterado la rutina de su vida, como hace el camino más largo por que en él es más fácil cruzarse contigo que en un camino corto. Y como otras veces hace el camino más largo para no cruzarse contigo. Lo suyo es dar rodeos.
No puedes imaginar nunca cuanto ha deseado cogerte la mano. Besarte. Acariciar tu cara. Desabrocharte la camisa.
No sabrás nunca cuantas veces ha decidido que aquél era el día. Que ese día iba a ir ella a verle. Sin forzar la casualidad, iba a entrar sin llamar, si, interrumpiéndole si era necesario. Pero había días en que no estabas y a ella le aterrorizaba pensar que podía estar haciendo. Por si había alguien más. Y había días que estabas y ella se quedaba mirando la puerta, esperando que se abriera y temiéndolo a la vez.
No sabes el poder que tiene tu sonrisa. No sabes el poder que tienen tus palabras sobre ella. No sabes como se siente con un “ya nos veremos ¿no?”. No sabes como retumba ese ¿no? En sus oídos. ¿”¿no?” es si en algún idioma?.
No sabes como le duelen las preguntas que causa tu prisa. “me tengo que ir, tengo prisa”. ¿dónde va? ¿con quién? ¿Por qué? ¿Por qué no puede ir con él?
No sabes como se pregunta que es eso que siente crecer y desbordarse. Eso que se ha apoderado de ella. No tienes ni idea de cómo sin saberlo te has convertido en coprotagonista de su vida.
30 October, 2007
27 August, 2007
LOVE POST PROJECT: VELOCIDAD DE VERTIGO
24 August, 2007
CLUB DE LUCHA. Chuck Palahniuk
Hacía años que esperaba leerlo pero nunca me decidía. No he visto la película. La casualidad ha querido que lo lea este verano sin planes y con ambiente de otoño. Más que por el frio y la lluvia por el aburrimiento y la melancolía más propias de otoño. Lo empecé en un tren con retraso. Una edición que en la portada lleva un puño amenazador y peludo en la portada y que la gente observaba de reojo tratando de relacionar ese libro con la petarda bajita que lo leía tan modosita.
Lo continué en la playa, enseñando el puño amenazador a ese hombre tan desagradable del tanga que siempre pone su toalla demasíado cerca de la mía.
Lo he acabado en un centro de rehabilitación con cinco kilos de arena colgando de la cabeza, tratando de enderezar mis vértebras y tratar de recuperar la capacidad de mirar al cielo en lugar de arrastrar la mirada por todas las tapas de alcantarilla, por las que escapan las cucarachas. Rodeada de personas de más de 80 años con problemas de huesos. Una versión light de los grupos de apoyo que Él frecuenta.
Me gustaría poder decir algo más. Pero la primera regla del club de lucha es que no se habla del club de lucha.
Me gusta Chuck.
02 August, 2007
30 January, 2007
LOVE POST PROJECT (O POST DE RELLENO)
No estoy afónica. Trabajo en el Love Post Project. Es lo que tienen los proyectos, que o dan trabajo o llevan a un punto muerto y hay que volver al principio, como en el juego de la oca. Quiza en vez de proyecto, debía haber dicho sueño, discutible, lo se, pero como que soñar evoca una actitud más pasiva. Más cómoda.
Quitar Love.
Quitar Post.
Quitar Project.
Todas las anteriores.
Ninguna de las anteriores
El problema es que una mala respuesta me penaliza y no se si me quedo sin post, sin love, sin project, si se me escapa la oca o si se cae el puente.
Si quito “Love” me quito la parte interesante pero tambien la incertidumbre. Post Project
Si quito el “Post “ me quedo en blanco y sin palabras (otra vez) pero gano en intimidad y me centro en lo importante, pero queda muy bussiness, muy frío. Love Project. Voy a por tí.
Si quito el “Project” me pongo en pausa y según pille la pausa en un momento u otro, que no se como va de pilas el mando, corro el riesgo de enamorarme o de que el título se me de la vuelta y en lugar de Love Post me quede en Post Love y entonces tendría que pensar en añadir “síndrome”. Síndrome Post Love. Da cosa no?.
Asi que mejor me callo. ¿no?
O salga el Sol.
O me salga de las narices.
14 January, 2007
OTRO PASEO
He subido más alto que otras veces y por la otra cara de la montaña, así que la vegetación era algo distinta. Y había más postes eléctricos cruzando el silencio y más cables rompiendo el cielo. Pero tambien he visto que los almendros empiezan a florecer. Y he visto que en ese lado los deseos parecen más sólidos. Menos etéreos. Y he decidido bajar rápido, no fuera que me diera algún deseo nuevo y me desconcentrara.
He bajado por otro camino. Apenas un sendero entre matorrales que debe ser muy poco transitado por que no he encontrado muchas latas, ni kleenex, ni botellas de plástico. A los 20 minutos de bajar, la Kenia, que como siempre iba delante, se ha parado. Muy quieta. Erizada. Con la cola tiesa y las orejas en guardia. No me he asustado pero se me ha acelerado el corazón, que de bajada ya iba a un ritmo normal. Podía ser un jabalí herido. Si hubiera sido un gato, o un pajaro o un conejo, la Kenia se hubiera echado a correr tras él, pero esa tensión era nueva. La he llamado. Ha venido junto a mi y avanzado a mi lado sin apartar la mirada de lo que yo aún no veía. He comprobado que llevaba el móvil y he seguido avanzando. El sendero no se ensanchaba, acababa en una pequeña explanada. No he visto nada extraño. Y he seguido andando. Pero sentía una mirada clavada en mi espalda. De hecho me ha parecido que alguien me chistaba en silencio. Me he girado. Nadie. He seguido unos pasos. Seguía teniendo esa sensación y la Kenia no se separaba de mi lado. Mirándome, como si estuviera esperando una señal mía. Me he vuelto a girar. Entonces he visto un árbol en el que no me había fijado. Un árbol de tronco retorcido. Con las ramas extendidas en arabescos y un gran ojo. Alrededor suyo, otros árboles de tronco más delgado formaban una jaula.
Me he acercado. He pasado entre los árboles barrote. Me he acercado al árbol prisionero. Lo he rodeado. Parecía sufrir en su encierro. He mirado dentro del ojo. No se que esperaba encontrar, pero lo que he visto es lo último que me podía imaginar. Sobre el tronco alguien había grabado algo. Un corazón. Con una única incial. La mía. Sin pensarlo he sacado las llaves del bolsillo. He suspirado. He dibujado otra inicial. La suya.




