06 January, 2012
6/1/12 UNA SORPRESA POR DESCUBRIR
23 December, 2011
14 December, 2009
PAVO DE NAVIDAD 2010-1
05 January, 2008
Escribe aquí el título de la Entrada
Queridos Reyes Magos,
Les escribo en referencia a mis últimas cartas fechadas 3-1-04, 2-1-05, 2-1-06 y 4-1-07 y enviadas a su atención mediante correo ordinario y a la fecha de hoy sin respuesta. En cada una de esas cartas les exponía, como manda la tradición, mi lista de deseos así como los documentos que probaban mi bondad durante los ejercicios 2.003, 2.004, 2.005 y 2006.
Pese a ser unos deseos totalmente vulgares y corrientes, estandarizados y de acuerdo con las normativa comunitaria, año tras ño han sido ignorados por vuestras majestades sin dar ninguna justificación. Eso me lleva a plantearme seriamente si debo cuestionar sus poderes mágicos y por tanto mediante la presente les informo de:
1º que durante el ejercicio 2.007 también he sido buena y me he portado muy bien así que ruego tomen en consideración los deseos comunicados en las mencionadas cartas.
2º que si a partir del próximo 7 de enero (prorrogable 1 mes) no he recibido respuesta a ninguna de las mencionadas cartas o la presente, servidora será todo lo mala (no malvada) que pueda ser.
Me hago cargo de la carga de trabajo debida a la estacionalidad de sus campañas, pero caso que esa sea la razón por la que año tras año mis cartas sean ignoradas, permitanme sugerirles la ampliación de su plantilla. Si esta posibilidad fuera de su interés puedo recomendarles a alguien que tiene experiencia como Rey y pasaporte diplomático, disponibildad para viajar, don de gentes, domina varios idiomas y sabe montar en moto y a caballo con lo que el camello no sería un problema.
Quedo a la espera de sus noticias.
Sin otro particular, reciban un cordial saludo.
eSaDeLbLog
PS. No obstante como cada año les dejo una bota de vino y unas tapitas por si les apetece pasar por aquí..
01 January, 2008
Durante meses le aterró pasar página en la agenda temerosa de lo el destino podía haber escrito en la próxima .
Después lo que le aterró es que el destino no hubiera escrito nada. El calendario quedó amarrado en un día rojo de Semana Santa.
Un día encontró el calendario caído en el suelo de la cocina abierto por la última página. Aquello la preocupó pues no tenía constancia de que ya hubieran pasado todos los días. Llamó a información para preguntar que día era. Le respondieron que era el primero.
Aliviada buscó todo el papel que pudo encontrar: folios, hojas cuadriculadas de viejas libretas, papel de cartas de colores imposibles, postits... Buscó unas tijeras, sacó un poco la lengua, se arremangó y se puso manos a la obra.
Recortó 52 barquitos, 52 pajaritas. 52 corazones, 52 flores, 52 estrellas, 52 soles y 52 conejitos del playboy. Hizo una pila con cada figura y las agujeró con un taladro. Luego fue cogiendo ordenadamente una figura de cada pila y las ató todas con una cinta.
Entonces buscó un boli y en la primera página escribió: "Hacer la agenda de las cosas importantes",y en la segunda "Hacer una tarta de manzana" y siguió:
2. Darme un Baño de Espuma
3. Llamar a un viejo amigo
4. Enamorarme
5. Ver una puesta de sol
6. Pintar un cuadro
7. Hacer un pastel de queso
8. Hacer pompas de jabón
10. Dibujar una charranca en el suelo entre la cocina y el comedor
11. Hacer un nuevo amigo
12. Comer al menos una tableta de chocolate
13. Liberar a un enanito de jardín
14. Disfrazarme de Vampiresa
...
123. Enseñar a la perra a meter los calcetines es la lavadora
124. Hacer la ratita con un espejo en el autobús
125. Hacer campana en el trabajo
126.Contar un chiste
127. Inventar una historia de amor
128. Pisar un charco
129. Escribir una carta a mano
130. Disfrazarme de Cleopatra
...
261. Hacer un castillo de arena
262. Aprender a hacer Tocinillos de Cielo
263. Hacer un barquito de papel
264. Hacer un regalo sorpresa a alguien
265. Inventarme una historia de terror
266. Bañarme desnuda en la playa
267. Comer un helado de pistacho
268.Ir a un concierto de Blues
269. Escribir un poema de amor
270. Hacerme una autocaricatura
271. Chocarme con alguien que vaya por la calle escribiendo un SMS y grabarlo con mi móvil
272. Contar 100 sonrisaspor la calle
273. Hacer una fiesta
...
363. Hacer una mousse de chocolate
364. Hacer la Torre Eiffel con palillos
365. Hacerle cosquillas a alguien
...
31 December, 2007
Buen Blogrollito-Feliz 2008
Mi vecino se ha ido de vacaciones (creo) y ha apagado el router. Tengo que averiguar quien es para pedirle por favor que no me deje colgada sin avisar. A todo esto, la K me hizo el gran favor de mordisquear el cable, es el único cable que ha mordido, ni de cachorro, así que tengo que pensar que lo ha hecho con intención de sabotear mis blogratitos o la posibilidad de trabajar desde casa en vacaciones. Con la mala leche del jueves y el viernes, supongo que debe haber sido su forma de decirme que pase de todo. Además hoy voy a hacer lo posible (beber todo lo que pueda) de forma que la resaca me dure hasta el 7 de enero y no pueda ir a trabajar.
Me sabe muy mal por que ni puedo leer ni comentar la mayoría de los posts. Para escribir algo utilizo el Windows Live Writter y mientras lo carga al blog puedo hacer una tortilla de patatas, darme un ducha, ponerme una mascarilla en el pelo y hacerme la manicura francesa. En fin, excepto darme una ducha todo eso no lo haría si tuviera ADSL , que os leería y os felicitaría de uno en uno.
En el inevitable balance del 2007, que me da un saldo tan negativo que he estado al borde de la quiebra en muchos aspectos, los blogs han tapado muchos malos ratos y han dado salida a otros. Algunos de vuestros comentarios me han subido la autoestima,que algunos días andaba tan por los suelos que me costaba andar sin pisarla o tropezarme con ella. (Algún día he llegado a atarla y sacarla a pasear con la K, una en cada mano, para ver si ventilandola se le iba el olor a rancio). Otras veces me habeís hecho sonreir o reírme aquí sentada frente al teclado mientras la perra me miraba preguntándose si había alguna ONG protectora de animales con amos locos. Alguno de vuestros posts han pasado a mi memoria como algunas películas, libros o canciones. También he visto como algunos tenías subidas y bajadas de ánimo, como evolucionaba cada blog y la verdad, es que me he acostumbrado a vosotros.
Os deseo lo mejor a tod@s.
Feliç 2008
24 December, 2007
Navidad 6- Últimos preparativos
A todos,
Feliz Navidad
(fum fum fum)
y a los que lo puedan necesitar,
Ánimo!
(om om om ommmm)
23 December, 2007
Navidad 5 - concentración
Llevo días erre que erre con la Navidad. Lo siento. Me desespera y no se bien por que. No fue siempre así pero de unos años aquí, realmente me trastorna. No obstante, entendiendo como Navidad el periodo comprendido entre la cena de empresa y la comida del día de Reyes hay algunos momentos que hacen que unas lágrimillas se asomen a mis ojos. Algún año puede ser que hasta llore de emoción, pero eso suele ser por coyuntura hormonal.
Estos son para mi los momentos en que se refugia el poco espíritu navideño que conservo:
-en recibir por correo una felicitación hecha y escrita a mano y no un sms reenviado (pasalo)
-en ver a los afortunados por la lotería de Navidad, en ayunas, con el rostro desencajado y cantando el Feliz Navidad, botella de Freixenet, en mano en el telediario.
-en el desparrame de cajas de juguetes y papel de regalo en los contenedores el día de Navidad y el día de Reyes.
-en comprobar que una noticia impactante no era más que una inocentada.
-en adivinar el primer anuncio del Año.
-en el concierto de Año Nuevo, más por los recuerdos que por los valses y los vips haciendo palmas.
-en ver como un globo se escapa de la mano de un niño y se eleva hasta el cielo por encima de la cabalgata de Reyes.
-en los presentadores del Telediario confirmando de la llegada a la ciudad de Sus Majestades de Oriente
-en los niños viendo pasar la Cabalgata de Reyes con la boca abierta.
-en dejar un juguete para un niño que no conozco en los stands de "Cap nen sense joguina". la Fira de la Gran Via e imaginar que le hace feliz.
-en comprobar que no he sido buena y no me han dejado ni carbón
Esta foto tan bonita es de Juan Luis, http://www.caranord.net/
22 December, 2007
Navidad 4-A Paloseco-No es cuento.
NO RECOMENDADO PARA ESPÍRITUS NAVIDEÑOS FRÁGILES. ...NI OTROS ESPIRITUS.
El año pasado trate de comprar en algún sitio un bote tamaño familiar de Esprit de Noel para rociarme toda yo en él antes de llegar a las entrañables Navidades. No lo encontré. Este año he estado buscando por ahí Licor de Noel para emborracharme con él, pero lo más parecido es el Jul Glögg, un vino que se toma calienta con pasas y piñones en Suecia y otros paises nórdicos, el problema es que no tiene los grados suficientes para arrastrarme a cantar la Marimorena, botella de Anís el Mono cuchara en mano. Así que me he resignado a otra Navidad a Paloseco.
Sin embargo, ayer me di cuenta de que este año la lotería no se ha cruzado por mi camino, ni en el trabajo, ni en las tiendas, ni en la calle...he visitado media docena de ciudades distintas de la mía y no he visto ninguna administración de lotería. Está bien, descartando la opción "afortunada en el juego" cabe la posibilidad de que mi dosis de fortuna, que en algún sitio debo de tenerla ahorrada, se concentre en el amor (o similar).
Este año tampoco no me han dado lote (aunque nunca se descarta la posibilidad de dárselo con alguien interesante, claro), así que en lugar del atracón de chocolate y bombones y las botellas de vino guardadas para las cenas que nunca hago, tengo el chismito electrónico nuevo para escuchar música.
Este año no ha habido amigo invisible en el curro, pero en un momento de crisis compré unos bolis con plumitas cascabeles y espejitos de a euro, que sabía que a las niñas de la ofi les gustarían mucho, para hacer un amigo invisible espontáneo y anónimo. Pero a la perra parece que también le ha hecho ilusión y ahora tengo 6 bolis decapitados con plumas peladas y cascabeles abollados y espejos rascados.
Este año no he puesto árbol de Navidad. Tengo los adornos y las lucecitas preparadas y un par de veces he pensado en aparcar cerca de la tienda, un día llegué a parar y hasta entré en la tienda, pero, no se por qué, compré un cactus. Igual es por que me sabe mal desterrar al único ficus agradecido que he tenido o por la perra, que está tan destructiva que LadyStress le ha recetado un tratamiento de flores de Bach incompatible con una abeto lleno de bolas.
Este año en la pelu me han hecho el típico regalito, pero esta vez no era un osito con gorro de Papa Noel, era una cosa para el incienso decorado con un Buda con cara de mala leche de lo menos navideño, y además estaba roto así que lo he podido tirar directamente sin tener que tenerlo un par de meses (o años) en el cajón de recuerdos de bodas, bautizos y comuniones, llaveros de talleres mecánicos, etc.
Así que de momento este año es la Navidad la que me esquiva a mí. Solo me ha acorralado en dos sitiuaciones: en un Puente Aéreo que se retrasó tres cuartos de hora en despegar y la compañía aérea nos compensó con una dosis de villancicos. El problema es que cada vez que el Capi, hablaba por el micrófono para avisar de un nuevo retaso de 10 minutos, la cinta (que para mi que era un cassete de aquelllos qu evendían en las áreas de autopista) volvía al principio, Escuché tres veces el Arre Borriquito cantado por los Niños de San Idelfonso, como mínimo, que cantan muy bien el gordo, pero ya esta, tres veces el Santa Claus is coming y ninguna de ellas se oyó al coro de Bussiness de detrá de la cortina unirse a la canción, así que descarté que estuvieran rodando la felicitación de Navidad del Puente Aéreo, y tres veces el Fum Fum Fum, que lo siento, pero me gusta más en catalán.
El segundo encontronazo con la Navidad, mucho más crítico, que si resisto retrasos y turbulencias en vuelos, también puedo aguantar los villancicos, el brindis merry Xmas & Happy NewYear de la ofi con la mesa llena de curro y responder a la falsa felicitación de mi jefe con una sonrisa mecánica y dos besos(me ha salido un herpes en el labio) tratando de apartar el "anda y que te jodan" y es que me da miedo que se me aparezca el ángel del espíritu Navideño (o cualquier Freud aficionado) y me llame rancia.
Por los demás, solo en guardia para no contribuir a generar nuevas tradiciones. Y es que en Navidad, si un año alguien se tira un pedo, eso se convierte en el pedo de Navidad de Fulanito y todo el mundo espera que Fulanito se tire un pedo para aplaudir sonrientes y agradecidos de que Fulanito cada año por Navidad se tire un entrañable pedo. Y es que al final, entrañable viene de entrañas, como los pedos.
18 December, 2007
REYES MAGOS 1
Esta semana no he estado muy atinada con mi plan de vuelo. No calculé la cantidad de trabajo real que tenía y con el ansía de escaquearme de la comida de Navidad planeé varios viajes de un día. Entre eso y que la semana pasada me tocó irme 3 días a Italia, me tendré que traer trabajo a casa para las vacaciones. Y es que soy novata en esto del escaqueo y todavía no me acabo de organizar. Ando dándole vueltas al tema a ver si eso lo puedo utilizar para evitar algún compromiso incómodo. Total, mañana madrugón, mañana en Madrid y vuelta a BCN a tiempo para la comida. Tengo todos los números para tener un ligero retraso que no me permita escaquearme pero si que me "reserven" el mejor sitio. Entre el lerdo y el otro. Del otro hablo poco, pero tela telita tambien, solo así se explica que el Lerdo siga por ahí con la estrella de sheriff. Y el jueves que pensaba pasarme la mañana paseando por Palma, pues parece que va hacer un frío del carajo. Esta semana, ya sin cuentos, todo el mundo va loco y acelerado, dicen que por las Navidades, a mi me estresa un poco la paga extra, de lo que tarda en llegar y lo rápido que desaparece. Y se ve que para estres navideño el de los profes, imaginate si la oficina se altera con las discusiones de si este año el lote lleva jamón o no, pués imagina una clase de 30 niños ávidos de regalos.
En el pipican, que parece mentira el ambientillo que hay, (pero que es mentira eso de que con perro se liga más) me he encontrado a una amiguita de EGB, que es una muy buena ilustradora pero que desde que es freelance va muy apurada y da clases en un cole. Yo la conozco desde los 3 años con la batita de rayas y era una gamberra, así que me cuesta verla de profe. Pues resulta que a la Carol, que se llama así, otra niña, la Berta, le chivó quien eran los Reyes cuando tenía 5 o 6 años y todavía le guarda rencor. Y ahora resulta que el hijo de la Berta, que tiene 5 o 6 años, va a la clase de la Carol y mientras su perro cagaba (es lo que tienen los pipicanes) la Carol me decía:
-¡Sabes Esadelblog?, es que a mi la Berta me hizo mucho daño, me hundió. Dejé de ser una niña a los 5 años...Y ahora que se acercan estas fechas, pues no puedo evitar acordarme. Exactamente me dijo "que tonta eres pero si los niños son los XXXXXX", se giró y se alejó altivamente y todavía me dan ganas de llorar, ¡qué mal lo pasé! ¡Era tan claro que lo que me decía era verdad! Tenía toda la lógica del mundo. De hecho nunca había acabado de creerme que esa llave gigante abriera la puerta de mi casa pero...¿y si ahora que ya lo sabía, los reyes pasaban de mi? Fueron las peores Navidades de mi vida.
Y ahora estoy en clase y me viene el niño "seño, ¿sabes que los Reyes me van a traer muchas cosas por que he sido muy bueno? Y yo me lo miro y siento unas ganas incontrolables de decirle "pero que tonto eres pero si los Reyes son los XXXXXX", pero es que me da pena que es muy buen nene...de verdad que es un solete, pero cuando me acuerdo de su madre brrrrrr."
A mi no se me chivó nadie, lo dije yo rebotada un día que me amenazaban con el resabido "pues si no te portas bien, no te traeran nada..." y yo respondí en plan listilla repelente "pués me da igual por que se quien soi...s... nn..."
Y aquel día aprendí a morderme la lengua. Luego ya se me olvidó pero sigo siendo muy repelente y poco listilla.
14 December, 2007
NAVIDAD 3
Estaba cansado y decidió no ir a trabajar. Andaba sin fijarse en nada de lo que pasaba a su alrededor, como si estuviera rodeado por un manto de niebla.. Los que se cruzaban con él miraban sorprendidos las luces enrolladas en su muñeca a modo de pulsera. (Que raro que no lleve una bolsa). Algunos se fijaban en su cara, ojeroso, pálido y con la mirada perdida, parecía un loco callejero de los habituales en el centro de cualquier ciudad. Hubiera preferido coger un taxi pero no llevaba dinero suficiente y no le apetecía entrar a un cajero, así que cogió el metro. El vagón iba lleno de como todas las mañanas en que la gente tiene que ir a trabajar o a estudiar. El sintió que iba en dirección contraria, ellos iban y el volvía. En cada parada subía y bajaba gente pero parecía que nadie se moviera, que los pasajeros fueran siempre los mismos.
Justo antes de salir del túnel al andén de la estación en que tenía que bajarse, el tren se detuvo. El vagón a coro emitió un chasquido con la lengua, miró el reloj y hizo un gesto de impaciencia. Un par de minutos después el vagón quedó sumido en una oscuridad total. Los pasajeros aferraros sus bolsos, sus mochilas o se llevaron la mano al bolsillo trasero para asegurar que su cartera seguía allí y se quedaros muy quietos, por miedo a tocar algo que no debían, y muy callados, por que no sabían si nadie les escuchaba.
El silencio y la oscuridad lo sacaron de su ensimismamiento. Nadie pudo ver como arqueaba las cejas. Sin duda estaba atrapado en un bucle que lo llevaba de una nada blanca a una nada negra. Se había salido de su realidad. El un hombre práctico, amante de la técnica y de las cosas claras había entrado en una dimensión irreal. O surreal.
Al fondo del vagón se formó un revuelo. Nadie sabía que pasaba. La gente se asustó y empezó a gritar. Docenas de “ ¿qué pasa?” asustados atravesaron el vagón. Alguien dijo, “tranquilos, una chica se ha desmayado” “será un ataque de ansiedad”. Alguien por fin rompió el hielo y lanzó un grito desesperado “qué abran la puerta, me ahogo”. El vagón se agitó. La gente picaba en las ventanas. Trataron de forzar las puertas, no pudieron abrirlas. Unos minutos más tarde se encendieron unas tenues luces de emergencia. Justo en ese momento una rata pasó frente a la ventana por unos cables que avanzaban por la pared. Una mujer grito espantada por el brillo de los ojos de la rata. El vagón enteró gritó asustado sin saber que pasaba.
Él, mantenía la calma. Repasó el paseo de la noche anterior y su sueño bajo las luces, que todavía llevaba enrolladas en la muñeca. No trató de entender nada, pero por la cabeza se le pasaron unos cuantos guiones para una película mala de Navidad. Mientras el vagón se caldeaba. La gente se había puesto nerviosa. Las luces de emergencia alumbraban lo suficiente para ver caras aterrorizadas. Los ataques de ansiedad o de pánico, los desmayos y las taquicardias se desplazaban por el vagón como los virus de la gripe.
Sin ser consciente de que lo hacía, él se desasió del poste al que se agarraba desde que subió al vagón. Pidió a una señora que estaba sentada que se levantara. Ella entre asustada y aliviada porque alguien tomara la iniciativa, lo hizo sin rechistar. Él le entregó
un cabo de la guirnalda y le pidió que se alejara todo lo que pudiera. La mujer no abrió la boca. Él se subió al asiento y de puntillas sacó la pantalla del piloto de emergencia, sacó la lámpara y como en una película de aventuras trajino con los cables hasta que las lucecitas azules empezaron a parpadear.
El vagón lanzó un ohhhh a coro y de repente todo el mundo se puso a aplaudir. Una madre le dijo a un niño asustado. “¿ves cómo no pasa nada? ¡si es navidad!”.
Y el niño, adoctrinado en el cole y en las sobremesas de Antena 3, se puso a cantar un villancico con una voz muy fina. Poco a poco el resto del vagón se unió a la canción con una sonrisa y la piel de gallina.
El se quedó de pie en el asiento mirando la escena incrédulo, sin entender nada, mientras por la cabeza se le pasaba la última estupidez navideña con villancico y lucecitas que había recibido por mail.
05 December, 2007
NAVIDAD 2
Era una noche fría, pero arropado por las lucecitas azules ni siquiera se dió cuenta. Aún con la cabeza entre las manos se quedó dormido. Tuvo un sueño extraño. Todo era blanco, como se supone que deben ser las Navidades. El no se reconoció en el sueño, apenas un niño flaco con una mirada curiosa bajo un flequillo despeinado.
El niño del sueño andaba en ese mundo blanco en el que no había nada más que el color blanco y él. Andaba y andaba. Si hubiera sido un adulto se hubiera cansado y se hubiera preocupado, entre todo ese blanco no había ninguna referencia que le confirmara que sus pasos eran reales. No se acercaba a nada y no dejaba nada atrás. Pero al niño del sueño todo eso le daba igual y no estaba cansado todavía.. El niño solo miraba atrás de vez en cuando porque todo era tan blanco que le daba miedo manchar algo y que le riñeran.
El niño no llevaba reloj, porque todavía era un niño y no le preocupaba saber cuanto rato llevaba andando, así que de nada servía tratar de soñar que miraba la hora, pero en un momento, que más da cuál, si fue ese en que el soñador de la plaza se pasaba la mano por la nunca, o ese en que se fundió una bombillita azul con un chispazo amarrillo, el niño encontró un cabo suelto. Lo cogió y estiró. Era una guirnalda de lucecitas azules. No se preguntó que hacían allí. Solo estiró. Pesaba. El cable debía estar enredado en un trozo de blanco pensó. Y estiró más fuerte, lo suficiente como para soltar el cable de donde estuviera atrapado. Lo sostuvo en sus manos. Las lucecitas parpadeaban levemente.

Eran lo único que tenía y como era un niño se puso a jugar con ellas. Corrió llevándolas como si fueran una cometa. Corrió tan rápido como pudo y las luces se elevaron. Debió correr en círculos por que las lucecitas formaron una espiral encima de él. Siguió corriendo, más y más deprisa y las lucecitas se elevaron tanto que las tuvo que soltar para no salir volando con ellas. Pronto desaparecieron de su vista.
Al niño le dio miedo que alguien le riñera por haber perdido las luces, así que se metió las manos en los bolsillos y se alejo silbando, por donde había venido o no, no lo sabía, pero es que allí no había caminos.
01 December, 2007
NAVIDAD 1
Aquella mañana, al pasar la página en la agenda se sintió libre. Había llegado Diciembre y había conseguido evitar todas las trampas. No participaba en ningún amigo invisible, no había comprado ningún décimo de lotería, no había escuchado ningún villancico, no había visto ninguna película mala de protagonista que no cree en Santa Claus, no tenía prevista ninguna cena de navidad con amigos, compañeros de trabajo o ex-compañeros de estudios, no había participado en ninguna conversación acerca de la logística y los menús de las cenas y las comidas familiares... Y no echaba a faltar nada de eso.
Sin saber como, su mente le jugó una mala pasada teniendo como cómplice a sus inquietas piernas. A la par que se adentraba en el laberinto de calles estrechas, sus pensamiento rebuscó en su memoria tratando de buscar el momento en que la Navidad comenzó a coger aquel sabor rancio que crecía con los años. Pronto se vio enredado en un mar de recuerdos que mezclaban su infancia, su adolescencia y su madurez. Un torbellino de luces de Navidad, de Villancicos desafinados, de figuras de barro, de discusiones a gritos, de buenos deseos, de nacimientos y de muertes, de regalos y de acusaciones.
Ya no paseaba, trataba de encontrar el camino de regreso. El orden de las calles anchas y los semáforos. Pero no encontraba la salida de aquel barrio desconocido. Su paso se apresuró, pero cuanto más rápido andaba más parecía alejarse de cualquier parte. Las calles mentían constantemente y aún tomando direcciones distintas todas iban a parar al mismo sitio.
Finalmente optó por el callejón estrecho que había estado evitando todo el rato. Los edificios de uno y otro lado se acercaban tanto que podía tocar ambas paredes estirando los brazos. Quizá la luz del día con algún rayo de sol entrando perpendicularmente y la ropa tendida de balcón a balcón justificaban una mención en alguna guía de viajes, quizá hasta una foto. Pero a esa hora, esa noche, solo producía una inquietud cercana al miedo.
Trató de visualizar el mapa de la ciudad, si estaba en la zona en la que creía estar, ninguna calle podía ser tan larga. Llevaría unos 10 minutos andando por ese callejón con alma de túnel del tiempo, cuando a su derecha vió que salía un pasaje más estrecho y oscuro aún. Lo cogió. Este era corto. Apenas un minuto y giraba a la derecha para desembocar en una plaza. Pequeña y desierta como todo a su alrededor, pero allí, de lado a lado de la plaza habían tendido una red de luces azules. Alguien había decidido llevar un poco de Navidad a aquél lugar extraño. En el centro habían dos bancos. Se sentó. Llevaba varias horas andando a buen ritmo y estaba cansado.
Se sintió ridículo por sentir miedo a su edad, miserable por tratar de huir de la Navidad y mezquino por sus ganas de sabotearla. Apoyó sus codos en las rodillas y dejo caer su cabeza entre sus manos. Pasó así unos minutos, frotándose la cara con gesto de desesperación. Entonces oyó un ruido, una pequeña explosión y algo ligero y caliente cayó sobre él. Lo que fuera no le hizo daño, ni siquiera lo asustó. Apartó las manos de la cara y sin levantar la cabeza trató de entender. La red. Las lucecitas azules habían caído sobre él sin apagarse. Le dio miedo moverse, y también llorar, ignoraba si podía electrocutarse con ellas.
Así que allí se quedó, encorvado, cubierto de lucecitas de Navidad, escondiendo la cabeza entre los brazos. Lo había atrapado.

