13 February, 2012

VISPERAS Y VISCERAS



Por estas tierras, los enamorados autóctonos suelen decir que San Valentín es un Invento del Corte Ingés. Los hay que dicen que el día de los enamorados en Catalunya es Sant Jordi, Los hay que dicen que ellos celebran el amor todos los días. Sea lo que sea, una vez pasados los 16 años no está bien visto admitir en público que por un día te dejas llevar por la cursilería. 

 Pero luego están los abandonados, desenamorados, apáticos, desafortunados, solitarios, inenamorables, solteros de oro del que cago el moro, etc que ponen cara de estreñidos cuando sale el tema. Si dicen que no les gusta les callaran la boca con un "psst, tu que vas a decir" y si dicen que sí, les mirarán con pena. Así que se muerden la lengua y apretan el culo para no cagarse en el P. S.V. de los corazones. Total, da igual, ahí sigue. 

Yo, que no me he incluído en ningun grupo de los de antes por que, excepto en el de los solteros de oro, podría meterme en cualquiera de los otros, tengo que admitir que hay una parte en mi reromántica y que en caso de enamoramiento agudo acepta con gusto cualquier ñoñería. Pero admito tambien, esa otra que repele la babosería y la sensiblonería (ajenas). Esa parte parece ser dominante y más acorde con mi estado natural. Pero el todo es la suma de partes así que se trata de coordinar las dos y en lo posible que vayan a una. De lo contrario podían darse situaciones logísticamente imposibles.

 Así que, siguiendo una tradición que empezó hace muchos años, y que solo el beso de un Príncipe Azul podría romper (y no hablo de un billete de 10.000 pelas, aunque tambien lo pueda llegar a echar a faltar), mañana yo y mis vísceras más viscerales, mi corazón y el hígado, celebraremos San Ballentines con estética de San Valentín. 

Y todos contentos.