SIN CAUSA
EN CASA
14.12.09
PAVO DE NAVIDAD 2010-1
7.11.09
7.10.09
17.9.09
Cuento Atrás
15.9.09
-No me cuentes Ciencia Ficción –dijo el doctor
Yo, aunque me aburra, no voy al médico a pasar el rato, voy cada tres o cuatro años y cuando voy no voy por una gripe o una jaqueca. Hoy he ido al Oftalmólogo de la Seguridad Social al que me derivó mi medico de cabecera cuando le comenté que se me cegaba un ojo y no veía y descartamos que fueran legañas post—siesta veraniega. Algo ciertamente incómodo si tenemos en cuenta que mi otro ojo es tan vago como el resto de yo.
He llegado quince minutos antes de mi hora y me he sentado en una de esas salas de espera incómodas y tan ruidosas que me hacen recordar aquellos carteles pasados de moda con una sonriente enfermera pidiendo silencio por favor (no se si la desaparición de aquellos cartelitos no tendrá algo que ver con esos episodios tipo Pozuelo).
40 minutos después me han llamado. He entrado a una consulta oscura en la que me esperaba un doctor y una enfermera. El doctor, cerca de 60 años, larguirucho con una cara muy fina y unas recias patillas blancas ha levantado la vista (para mirar al infinito).
—veamos qué le pasa a esta ¿señora o señorita? —respondo, claro, puede ser importante para el diagnóstico.
—¿cuántos años tienes?
—37.
—y —señala el libro que llevo bajo el brazo— ¿estabas leyendo sin gafas? ¿con esa edad? —con cara de incredulidad.
—sí, bueno llevaba gafas pero…—iba a explicarle por que estaba allí pero me ha interrumpido brusca y maleducadamente.
—No me cuentes ciencia ficción —como si le hubiera dicho que veo marcianitos (que sí, que los veo, pero que ya se que eso no es malo). La enfermera ha bajado la mirada avergonzada con cara de “ya estamos otra vez”. A mi por una respuesta así a un cliente, por más plasta que fuera, me hubieran echado de cualquier trabajo de los que he tenido al momento. Incluso sin crisis de por medio. Pero él, como autoridad pública y funcionario se puede permitir mantener el tono que quiera—. Si lees sin gafas con esa edad lo que necesitas es optometría. No es ninguna patología. —con tono de “qué pareces imbécil tía”. —Y yo no gradúo, —muy digno él—, yo miro patologías y si lees sin gafas, es por que no hay ninguna. –con tono de “me estás haciendo perder el tiempo”. Me he sentido de lo más idiota por que seguramente tenía razón, pero sobretodo me he cabreado mucho por sus formas.
—Siento hacerle perder el tiempo y la verdad es que me alegro que usted a 2 metros de distancia me diga que no hay patología, créame, me voy muy contenta y sobretodo muy tranquila. Que yo no venía a buscar patología. –con una gran sonrisa en la cara —Eso si, el tono con el que me ha hablado no me parece correcto. Yo estoy aquí por que cuando le dije a mi médico de cabecera que se me nublaba la vista, me preguntó si me habían operado de estrabismo y como le dije que sí, me envió aquí para descartar patologías. Es más, me dijo que si me volvía a pasar antes de venir, fuera de urgencias a un hospital.
En ese momento con un ademán de lo más brusco ha agarrado la linternita y me ha mirado los dos ojos durante un segundito y con orgullo ha confirmado: —no hay patología, ahora vas al mostrador y pides hora para optometría.
Estamos de acuerdo en los médicos de la seguridad social tienen mucho trabajo, que a lo mejor yo no estaba en el sitio adecuado, que a lo mejor mi médico de cabecera me tenía que haber dicho que me tomara un gelocatil y me fuera a casa. Pero ¿era necesario que me tratara como si fuera imbécil desde el minuto uno? Si es Optométrico y no Psiquiatra, ¿cómo se ha dado cuenta tan rápido de que yo era imbécil? He averiguado que ese señor es así con todo el mundo, y especialmente desagradable cuando el cliente no tiene patología. Claro, los dermatólogos también se cabrean cuando un paciente les enseña una peca y solo es una peca. Recuerdo a una amiga que estudiaba medicina y un día vino toda emocionada de sus prácticas y nos dijo “He visto una almorrana que no os podéis imaginar”. Y me sonó a Blade Runner
13.9.09
and nothing else matters
So close, no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
and nothing else matters
Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don't just say
and nothing else matters
Trust I seek and I find in you
Every day for us something new
Open mind for a different view
and nothing else matters
never cared for what they do
never cared for what they know
but I know
So close, no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
and nothing else matters
never cared for what they do
never cared for what they know
but I know
Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don't just say
Trust I seek and I find in you
Every day for us, something new
Open mind for a different view
and nothing else matters
never cared for what they say
never cared for games they play
never cared for what they do
never cared for what they know
and I know
So close, no matter how far
Couldn't be much more from the heart
Forever trusting who we are
No, nothing else matters
12.9.09
.
Una bola de rabia, dolor y tristeza me recorre por dentro. Sube lentamente hasta mi garganta y golpea mi amígdala hasta que me hace llorar y la noto caer rodando hasta mi estómago. Cada vez es más grande y cada vez más pesada. Cada vez más lágrimas. Cada vez un golpe más fuerte.
Otra despedida antes de tiempo. Es la tercera de este año. Repentina. Injusta. Dolorosa. Hace unos días compartimos unos minutos de risas. Nada hacía pensar lo que se avecinaba. Nada hacía pensar que los dados estaban mal trucados y que la partida estaba perdida de antemano.
Lo recordaré por su eterna sonrisa. Eterna.
30.8.09
IDA O VUELTA
John trato de incorporarse pero apenas tenía fuerzas. Por los cristales rotos de las ventanas, vio que estaban en la selva. A su lado yacía el cuerpo inerte de su compañero. “Lo siento Alan, tenía que haber sido yo, a mí no me espera nadie y yo no espero nada.”
Miró hacia el equipo de rescate que manipulaba con cuidado la caja negra. Habían dado por supuesto que estaban todos muertos.
—¡No! ¡No abráis la negra! ¡Dejad que al menos pueda besarla! –trató de gritar pero tan sólo logró consumir la poca energía que le quedaba.
—Ha sido el piloto. ¡Está vivo! —Los chicos del equipo de rescate intercambiaron una mirada y fijaron la vista en la extraña caja blanca. Uno de ellos corrió hacia el piloto, con una mano le levanto ligeramente la cabeza.
—Tranquilo, ya estamos aquí, te llevaremos a casa ¿qué ocurre? ¿qué hay en la caja blanca? ¿por que no podemos abrir la caja negra?
No obtuvo respuesta. John tan sólo pudo girar ligeramente la cabeza hacia Alan, no tenía fuerza para hablar. El rescatador miró a su compañero preguntándole con la mirada: ¿la blanca o la negra? Su compañero alzó las cejas y resopló, volvió a inclinarse sobre el amasijo de hierros y unos minutos después unas voces lejanas rompieron el silencio de la selva. Atentos escucharon lo que había recogido
la caja negra: ... «Alan, ¿y que vas a hacer cuando lleguemos.» «Llamaré a Maggie, la invitaré a cenar, bailaremos en un jardín alumbrado con velas, pediré a los músicos que toquen el Fly me to the Moon y la abrazaré y la besaré como no la han besado nunca.» «Esa chica, ¿te gusta eh?» «Creo que la quiero...¿Qué ha sido eso?. John que está pasando, ¿perdemos altura?» «¡No responde!, ¡hemos perdido el control!...»La grabación seguía con una explosión y los gritos despavoridos de los pilotos. A John se le llenaron los ojos de lágrimas habían abierto la caja de la ida. Alan nunca podría besar a Maggie. El rescatador que estaba junto a él le tomo la mano.
—Ánimo chico, te sacaremos de aquí y te pondrás bien.
...
la caja blanca.
La grabación seguía con una explosión y los gritos despavoridos de los pilotos. A John se le llenaron los ojos de lágrimas habían abierto la caja de la vuelta. Maggie nunca podría olvidar el beso de Alan. El rescatador que estaba junto a él le tomo la mano.
—Ánimo chico, te sacaremos de aquí y te pondrás bien.
15.8.09
...
12.8.09
REVELACIONvsDUDA
Hoy en la playa, me he dado cuenta de que, de todas las cosas que hago habitualmente, lo que hago mejor es el muerto en la playa.
A continuación me ha surgido la duda de si eso me convierte es un ser espiritual.
POST-POST
Esta foto tiene su historia, es la portada de una revista publicitaria que un día trajo un jefe al despacho, era durante aquel trabajo tan peculiar pero no fue el Gran Lerdo no, fue un jefe bueno anterior a él, que desapareció un día misteriosamente. La tiró a la mesa de las chicas y dijo: "ya sabemos que ha hecho esadelblog estas vacaciones". La revista se edita en Formentera y esta foto es en una de sus maravillosas playas. Aquello nos tuvo toda la mañana distraídas tratando de descubrir si era yo o no, recortamos la revista, la escaneamos para ampliar la foto, me hicieron tumbar en el suelo para ver si con una perspectiva similar mis facciones eran las mismas o no... La verdad, no creo que sea yo, pero, ahora mismo, no me importaría serlo.
11.8.09
10.8.09
Hasta siempre amigo
Esta mañana mi cocina ha amanecido inundada de agua. No había un escape. Era un presagio. De lágrimas.
Has dado el gran salto, has encontrado tu escapatoria. No lo has tenido fácil. Siempre he pensado que quedaste tocado por algo que vistes, los demás lo sentimos mucho, todos lloramos, pero tu lo viste todo. Oíste el grito. Y no lo olvidaste. El eco te acompañó siempre, hasta que tu propio grito lo ha silenciado.
Trataste de huír pero no encontraste el camino adecuado y tomaste uno que te llevo demasíado lejos. Probabas. Luchabas. Hasta que el grito te ensordecía. No hace mucho me contaste tus proyectos, te animé, me alegré mucho. Sería injusto recriminarte que no hayas luchado más. Sé que lo hiciste con todas tus fuerzas. Pero eras muy especial, tremendamente sensible, y demasiado vulnerable.
No nos veíamos muy a menudo, tan solo coincidíamos de vez en cuando, pero te oía por las noches llamar a tu perro. ¡Ramón, Ramón, ven aquí coño! No me molestaba, estaba atenta a tu voz para tratar de descubrir si estabas bien. Me preocupabas mucho. A veces te veía perdido, desorientado, atormentado por tus fantasmas. Quería decirte "agarrate, te vas a caer" como a un niño imprudente, pero ¿quién era yo para decirlo?
Por fin descansas, del grito, de tus gritos, de tus debilidades, del mundo en el que no encontraste un sitio para ti, del mundo del que no lograbas salir.
Permíteme que te dedique una canción de tu grupo favorito, tu me lo descubriste hace muchos años, tus camisetas, los estribillos en las mesas del insti, aquel concierto, en el 90 o el 91, al que fuíste casi escondidas y del que nos hablaste durante semanas. Espero que no te moleste que haya puesto una con violines pero es que hoy no me apeten guitarras.
Miga, te echaremos de menos.
8.8.09
FE 2.0 wireless
Y el párroco al ver como se esfumaba la fe de su feligrés ante la falta de respuesta a sus oraciones le dijo:
-Hijo mio, los designios del Señor son inescrutables, no pierdas la fe, tan sólo ten la precaución de rezar siempre en zonas con wi-fi.
31.7.09
EL 12 HORIZONTAL.
Se había aficionado a los crucigramas. Incluso de vez en cuando utilizaba al hablar esas palabras que solo se utilizan en sus soluciones, "rea" la más habitual. También había acabado por memorizar la tabla de los elementos en una versión más extendida que la que utilizaban en clase de química. ¡Manda huevos! ¿Qué cara pondría el profesor Bacterio que tanto se había indignado la tercera vez que lo sorprendió en un examen con un papel arrugado en el puño? Creía que había bajado el nivel de los pasatiempos. Eran demasiado fáciles para su gusto, debía ser una consecuencia del empobrecimiento cultural general. Solo los viernes tenían cierta dificultad. El resto de los días eran tan fáciles y repetitivos que ahora la gracia estaba en cronometrarse. Pero aquel día estaba tardando demasiado incluso teniendo en cuenta que era viernes. El 12 horizontal lo tenía atrapado y en cadena todas las palabras que se cruzaban verticalmente. "Completar uno un todo con las partes que faltan." ¿Unir? ¿juntar? ¿componer? ¿completar? Llevaba un buen rato mirando al vacío buscando por los rincones de su cerebro y el rótulo de neón que a veces veía encenderse en su imaginación no aparecía.
Ofuscado como estaba no se dio cuenta de que alguien se acercaba a la puerta hasta que esta se abrió violentamente. Al sobresalto inicial le siguió el desconcierto cuando la mujer que acababa de entrar se plantó ante él amenazadoramente:
—Tenemos que hablar.
—Si claro, un minuto,espera que lo tengo en la punta de la lengua, bueno, a lo mejor puedes ayudarme, a ver, de 8 letras ...—ella se inclinó hacía él y dio una sacudida al periódico. Solo entonces se dio cuenta de la temible mirada de la mujer. Su cuerpo parecía agarrotado, en tensión, como un animal a punto de atacar a una presa.
—Te he dicho que tenemos que hablar —la mujer abrió el bolso bruscamente, sacó el monedero y buscó entre lo que parecían tickets de compra. Después de rebuscar unos segundos sacó un papel arrugado y lo arrojó sobre el periódico que todavía estaba abierto. —otra vez lo mismo. Estoy harta. Esto no puede seguir así.
—Pero mujer...—trató de razonar una respuesta pero viendo la cara de furia de la mujer pensó que era mejor callarse.
—¿pero mujer qué? ¿crees que esto es normal? ¿cuánto hace que nos conocemos?
—unos tres años
—tres años y cuatro meses, desde que llegaste aquí con tus promesas.
—¿promesas?
—si, promesas ¿que es sino lo que me ofreces cada semana? ¡Putas promesas y faslas esperanzas! Y cada semana, una tras otra me fallas. Y yo sigo confiando en ti como una tonta. 3 años y medio. Eso son 181 semanas. 181 engaños. —El la miraba sin saber que hacer, no entendía nada. Hacía tiempo que sospechaba que algo no andaba bien en aquella mujer, pero no se esperaba un numerito como aquel.
—Pero mujer, tranquilizate, de verdad que no se por que te pones así, ya sabes cuáles son las reglas del juego.
—¿Que juego? ¿esto es un juego para ti? ¿un juego? Es mi vida, mi futuro, mis sueños. ¿Es un juego para ti?—viendo que la cosa empeoraba cada vez más desistió de tratar de tranquilizarla. y miró de cambiar de táctica.
—en serio, de verdad, nunca ha sido mi intención perjudicarte, ¿qué puedo hacer? díme, ¿qué quieres de mi?—finjió una amabilidad extrema, aquella mujer estaba tan exaltada que no le hubiera extrañado que sacara un cuchillo jamonero del bolso.
—¿tú que crees que quiero? ¿tu para que cojones crees que vengo todas las semanas?
—... —no sabía que decir, no entendía que estaba pasando, no tenía ni idea de que estaba esperando aquella mujer. ¿se le habría estado insinuando?
—a ver, cuando voy al zapatero me arregla los zapatos y pago, en la peluquería me peinan y pago, si el mecánico no me arregla el coche yo no le pago...¿quieres qué siga?
—no, si, bueno, perdona, no te lo tomes a mal, por favor —diplomacia— pero es que no consigo entender que quieres.
—pero a ver, ¿tu crees que vengo todos los jueves a darte un euro por la cara? ¿tu crees que ese puto papelito que me das vale un euro? —él abrió los ojos todo lo que pudo, no se podía creer lo que estaba pasando. —no, yo no vengo aquí a que me des un triste papel, semana tras semana, sin un puto reintegro. Eso no es. Si no sabes hacer tu trabajo no lo hagas.
Sin duda estaba loca. Estaba loca. Rematadamente loca. ¿Pero acaso no tenía razón? ¿Acaso no venía puntualmente todas las semanas esperando ser la afortunada? ¿Acaso no estaba en cierta manera pagando por adelantado sus caprichos? Y es verdad que la mujer no tenía mucha suerte, no recordaba que le hubiera salido ni el reintegro, ...reintegro, reintegro. Mierda. El crucigrama. Ahí estaba en la punta de la lengua. Como odiaba esa expresión y sobretodo esa sensación. Reintegrar. Integro. ¡Integrar! Ella seguía despotricando vehementemente. Lo llamaba estafador. Desalmado vividor de sueños ajenos. Frívolo repartidor de falsas esperanzas. La verdad es que haber dado con el 12 horizontales había despejado un poco su mente y ahora podía pensar con más frialdad. Aquella mujer sin duda tenía algún problema mental, pero hasta ese día no había parecido grave, quizá algo sola, un poco histérica, pero nada más. Con astucia podía reconducir la situación, es más quizá hasta podía salir beneficiado. La loca histérica que tenía delante no estaba nada mal, y por lo que el sabía, no se le conocía pareja, aventura o amante ocasional.
—Pero mujer, ¿es que no has entendido nada?
—¿que tengo que entender?
—¿por que no te he hecho nunca el boleto bueno?
—¿por que eres un estafador?
—no, mujer, ni mucho menos. Es que...perdona...me cuesta mucho hablar de mis sentimientos.
—¿qué sentimientos ni que leches? ¿qué te estas enrollando? —pero su curiosidad empezaba animarse y el rictus de su rostro pareció relajarse un poco.
—pues... es que si te hubiera dado el boleto bueno...no hubieras venido más —ella abrió la boca sorprendida— y él continuó su improvisación— y yo es que toda la semana estoy esperando el momento en que entras por la puerta.— Ella seguía mirándolo sin hablar. De la ira había pasado a la sorpresa y ahora parecía incrédula. Desarrollando su papel se levantó y rodeó el mostrador para acercarse a ella.—desde el primer momento en que te vi he esperado una señal tuya para acercarme a ti y para abrirte mi corazón. No pensaba que fuera así.
—pero...—ella dió un paso atrás ya que él estaba ya a distancia de beso.
—yo pensaba que tambien te gustaba, que tu ridícula apuesta de los jueves era una excusa para venir a verme, todo el mundo sabe que la lotería no toca, y mucho menos jugándote un triste euro.
—no...no, en serio que yo no venía...
—ya veo que estaba muy equivocado, que no sientes nada por mi, que soy un ingenuo al pensar que una mujer como tu podía si quiera haberse fijado en mi...
—si me caes muy bien, pero no estoy preparada, es mejor que seamos amigos...—la estrategía funcionaba, ella se lo estaba tragando todo y empezaba a mostrar esa culpabilidad tan femenina. No obstante, no había posibilidad de polvo: había pronunciado la palabra maldita "amigos", pero ya se había metido en el papel.
—yo no quiero ser tu amigo, yo no quiero ser tu amante—le entraron ganas de reir al oírse recurrir a las letras de canción pero mantuvo la expresión de bobo desolado.
—no,no puede ser, si no nos conocemos...
—pues eso es...yo...me muero por conocerte
—no, no puede ser, tenemos que dejar de vernos...
—¡no! no te vayas todavía, no te vayas por favor...—tomó su mano entre las suyas y la acarició mientras la miraba a los ojos.
—si, me voy, no quiero hacerte daño.
—entonces... déjame, no me tortures con tu presencia —para entonces ella ya estaba llorando y era su mano la que acariciaba las de él.
—si, es mejor que me vaya.
—¡no por favor! —pensó en arrodillarse pero le pareció que era sobreactuar un poco y dió un paso más hacía ella que inevitablemente tuvo que retroceder acercándose así a la puerta. —al menos díme tu nombre.
—no, es mejor que no lo sepas, me voy. No volverás a verme. Te deseo lo mejor del mundo. Que tengas mucha suerte, que tu te la mereces.—y dramáticamente abrió la puerta, se detuvo unos segudos para mirarle y se fue.
El estalló en una carcajada y volvió a su sitio tras el mostrador para retomar el crucigrama antes de que se le olvidara el 12. Se sentía muy satisfecho de como había manejado la situación,estaba convencido de que tenía que haber sido actor. Se sentó en su taburete y agarró el boli. El boleto arrugado aún estaba sobre el diario, lo cogió y sonrío negando con la cabeza. Vaya loca. Vaya berrinche por que no le había tocado, además, es que ¡ni siquiera le había dado tiempo a comprobarlo! Y eso hay que hacerlo siempre antes de deshacerse de cualquier boleto o cupón, ¡vamos!, ¡hay que comprobar hasta las tapas de yogurt! Se levantó del taburete y se dirigió al lector con desgana. Al leer el mensaje estallo en una carcajada que hizo vibrar los cristales. Nunca completó el crucigrama.
Que la suerte os acompañe.
18.7.09
SABIDURÍA
Y por fin, tras días y días de arduo debate, el reconocido filósofo emitió su conclusión.
-¡Bah!-dijo
14.7.09
HAPPINESS. Will Ferguson. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...
1.Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.
Estar en paro tiene algunas incomodidades que van algo más allá del tema económico y las supuestas consecuencias psicológicas del despido, que por otro lado en mi caso han sido de lo más positivas. Será por que es el segundo en menos de un año. Una de las cosas que más molesta y aburre es el goteo de brillantes sugerencias y consejos con que todo el mundo quiere ayudar, y me incluyo. Suelen ser obvios, gratuítos y repetitivos aunque supongo que todos creemos ser visionarios y tener la fórmula mágica para las vidas ajenas. Como repite Miriam, ex Lucia la Piedra por todos los platós de tele5 al referirse a su ex-pareja (insoportable by the way), "Consejos vendo, para mi no tengo".
Por un lado están los que creen que no eres capaz de plantearte las muchas posibilidades que tienes. "Por que no envías el CV a fulanito para ver si te puede echar una mano? por que fulanito me ha dicho que todas las noches reza para que al día siguiente no encuentre la típica caja de cartón sobre su mesa y le agradezcan su colaboración durante todos estos años". "¿Por que no aprovechas para hacer un master?". Por que vale 3.000€. "¿Por que no haces opos?" Si, gracias por la idea, solo me lo he planteado 5 millones de veces. ¿Por que no montas un negocio? ¡Anda, pues no se me había ocurrido nunca!, ¿me avalas tu? o mejor, ¿me financias a fondo perdido? Ains. Etc. Por favor, no estoy quieta, ya se que nunca se sabe, ya se que hay que llamar a todas las puertas, y por supuesto, en eso estoy, como los otros 3.5000.000 de parados. En este guipo de asesores cabe incluir a los bromistas con sus innovadoras y revolucionarias aportaciones: cultiva marihuana, búscate un chulo que pague bien y no te pegue, ves al Casting de Gran Hermano. ¡Ja ja, que ocurrentes, nunca nadie antes había hecho esa broma! QUE DESAGRADECIDA QUE ERES.
Pero lo peor son las recomendaciones anímicas o emocionales gratuitas, "saca lo positivo", supongo que con eso no se referirán a los fondos positivos de mi cuenta corriente que se encuentra en negativo desde hace meses, por lo demás ¿alguien pone en duda que no se ver lo positivo que hay en disponer de todo el tiempo libre del mundo pero que eso no soluciona otros problemas?. "Aprovecha el tiempo, haz un viaje". Sin comentarios. La verdad es que me aburre un poco esa actitud moderna y supuestamente inteligente que consiste en negar los problemas mostrándote optimista y prou. Puedes ser optimista, estar seguro de que los problemas tienen solución y no son tan graves pero aceptando la realidad y la incomodidad de la situación. También es curioso tratar de animar a alguien, especialmente, cuando es alguien no se muestra desanimado, estableciendo una escala de gravedad de los problemas en la que por supuesto los problemas del que habla ocupan el lugar más alto. "al menos tu...pues anda que yo que...", si, mis problemas no son tan graves y gracias a Dios tengo salud, pero haciendo referencia a la sabiduría popular, cada uno se rasca donde le pica. QUE EGOÍSTA QUE ERES.
Luego están los que quieren contribuir a tu crecimiento personal ¿Por que no lees...? Y aquí se abre una enorme lista de títulos de autoayuda que sin duda deberían ser retirados del mercado ya que sin duda has sido en gran manera copartícipes del derrumbamiento del mercado y la crisis ya que es sabido que los altos ejecutivos son especialmente amigos de estas lecturas motivadoras.
2. Happines. Will Ferguson.
Pues bien, llegados al punto en que he llegado a tener en mis manos un ejemplar de "el Secreto", que sin duda contradice mi teoría de la Ley de la atracción (que por cierto, junto con la palabra "tanga" es lo que más visitas -de 0,1 seg- a este blog produce), alguien me ha devuelto muy oportunamente uno de esos libros que presto continuamente ya que me parece que no ha tenido la repercusión que merece. Quizá ya lo mencionara cuando empezaba este blog en el 2.006. Ahora lo he vuelto a leer de un tirón, He vuelto a reírme y a sorprenderme de la lucidez y el ingenio de Ferguson en su crítica a la sociedad, al mundo editorial y en especial al sector de la autoayuda. Una de sus conclusiones como muestra:
"La razón por la que tenemos tantos libros de autoayuda es que no sirven de nada."
Obvio, si realmente funcionara, dejaría de ser necesaria. QUE ESCÉPTICA QUE ERES.
Sin duda este libro debe ser llevado al cine, pero antes recomiendo la lectura ya que es realmente divertido. Los diálogos son rápidos y amenos. Las descripciones las justas y necesarias para crear el ambiente. El argumento, un editor que se encuentra entre sus manos con el libro de autoayuda definitivo, con la receta de la felicidad. Sin duda un libro así tiene que cambiar el mundo. Quizá el final es lo más flojo, pero aún así es de los pocos libros que he leído por segunda vez sin abandonar la relectura.
13.7.09
BROTES VERDES
5.7.09
Entrada de relleno
Veo muy pocos niños (o señores trajeados) en la orilla haciendo castillos de arena.
¿Es por la crisis del sector inmobiliario o por la Ley de Costas?
14.6.09
9.6.09
La primera vez. O de cómo dejarse llevar
Me tomó de las muñecas y tiró con firmeza. Cuando estuve lo suficientemente cerca me abrazó. Al principio logré mantener mi rigidez habitual en un vano intento de resistirme. Pudor. Vergüenza. Timidez. No se, pero al final, por primera vez, me dejé llevar. Nos miramos fijamente, mientras sus manos me tomaban por la cintura y acercaban mi cuerpo a él.
Y empezamos a movernos.
Al principio su ritmo y el mío eran distintos y eso nos hacía avanzar algo torpemente, pero él me guiaba con seguridad y destreza y pronto parecíamos un único cuerpo. Yo me dejaba llevar. Giramos con las piernas entrelazadas en un caprichoso zigzag. Sus manos no estaban quietas, dibujaban lentamente el perfil de mi espalda, descendiendo desde el hombro hasta llegar a mi cadera haciendo que se me erizara la piel mientras mi cuerpo respondía a las ligeras indicaciones de sus dedos. Sus brazos me atraían y me alejaban sin encontrar la más mínima oposición, como si mi cuerpo únicamente respondiera a su inercia. Apelando al erotismo y la sensualidad, desde el primer momento había insistido en que llevara tacón de aguja y de nada habían servido mis peregrinas excusas. Ninguno de los dos parpadeaba más de lo necesario. Ninguno de los dos apartó la mirada del otro. Yo, con el corazón acelerado, me dejaba llevar por sus movimientos expertos. Flotaba. Su precisión no restaba belleza a sus movimientos. Mostraba una espontaneidad de experto. Nos acercábamos al final.
Y el ritmo se aceleraba.
Casi volábamos. Habíamos perdido el contacto con el mundo. Rodeé su pierna con la mía. Me arqueé. Dejé caer mi cabeza. Cerré los ojos y en ese mismo momento acabó la canción. Se acercó el profesor. “¡divinos!, ¡Eso fue tango!


