25 February, 2007


23 February, 2007
03 February, 2007
PASEOS RAROS. EL DADO. EL SEIS
Nada más bajar del coche, han aparecido dos perros, lógico, la Kenia está en el momento crítico, o pasional, según se mire, del celo, y tan atractiva les ha parecido que, como he podido la he metido en el coche , y es que ella tambien tenía ganas de juerga con el mastín. Los dos perros, el enorme mastín y un cazador de enormes orejas que le iba al rebufo, han seguido por allí, perdidos o desorientados por las hormonas. Me he acercado al mastín, llevaba una placa, se llamaba Rei, y había un par de teléfonos. He llamado. Mientras la Kenía miraba meláncolica por la ventana cual princesa en su torre esperando al príncipe que la rescate. El Sr.X me ha dicho que estaba a unos 10 km. pero que solo tenía que decir "Rei a casa" con voz autoritaria y el perro volvería tranquilamente, a paso de mastín gigante viejo y, hoy, además, decepcionado. El Sr.X por lo visto es cocinero en un restaurante de Collserola y no podía salir hasta que acabara el segundo turno de calçotadas. Es curioso por que justo ayer quedé con unos ex-compañeros de trabajo para ir a ese mismo restaurante dentro de unas semanas. Y es que estamos en temporada de calçots y nadie se libra de dos o tres calçotadas. Terrible la moda de las cebolletas.
"Rei a casa" y Rei se ha ido. Si a casa o en busca de otra perrrita encendida no lo se. He sacado a la Kenia del coche y hemos dado un pequeño paseo. He tratado de no perderla de vista, no fuera que ella y Rei hubieran quedado en verse más tarde y a solas en una clave que yo, sobretodo por humana, desconozco. La Kenia pesa 40 kg, y Rei supongo que más de 50 así que una camadita de los dos sería un gran problema. Pero Rei ya se había ido a casa resignado y la Kenia ya lo había olvidado. Amores pasajeros. Aún así, se ha esfumado unos minutos.
Y ha vuelto contenta, como siempre que encuentra un tesoro: un palo interesante, una piña enorme, una lata de cerveza, una garrafa de agua, algo que se coma, algo que huela mal... ¡Solo que hoy, de su incursión por la montaña me ha traído un dado! Un dado curioso, de madera, enorme para ser un dado, desde luego no apto para un parchís convencional.
En un primer momento he pensado que esta perra lee el blog y me quiere tomar el pelo, pero eso no justifica que haya encontrado el dado en medio de la montaña, y no lo llevaba cuando hemos salido de casa, es más, puedo asegurar que ese dado nunca ha estado en esta casa. En fin, lo ha dejado delante mio. Y ha salido un seis. Esta perrita es un cielo y somos un buen equipo.
Nada, que uno de estos sábados llamo a los del buscador. En Collserola se cuece algo. Pero de momento salió el 6.


02 February, 2007
