03 February, 2007

PASEOS RAROS. EL DADO. EL SEIS

Hoy, como todos los sábados ha empezado con cafe y croissant en la granja de abajo. Como muchos sábados era la única cliente a esa hora y el dueño me ha obsequiado con una disertación racista y de derechas. Tan racista y tan de derechas que daban ganas de mandarlo a paseo. En fin. Esos que se quejan tanto suelen decir "que se guervan asu pais" y cosas "asín", así que no les hago mucho caso ni discuto con demasiada energía. Después he ido a dar ese paseo saturnino que, además de un buen rato al aire libre, siempre tiene algún aliciente adicional. La cámara siempre a punto.

Nada más bajar del coche, han aparecido dos perros, lógico, la Kenia está en el momento crítico, o pasional, según se mire, del celo, y tan atractiva les ha parecido que, como he podido la he metido en el coche , y es que ella tambien tenía ganas de juerga con el mastín. Los dos perros, el enorme mastín y un cazador de enormes orejas que le iba al rebufo, han seguido por allí, perdidos o desorientados por las hormonas. Me he acercado al mastín, llevaba una placa, se llamaba Rei, y había un par de teléfonos. He llamado. Mientras la Kenía miraba meláncolica por la ventana cual princesa en su torre esperando al príncipe que la rescate. El Sr.X me ha dicho que estaba a unos 10 km. pero que solo tenía que decir "Rei a casa" con voz autoritaria y el perro volvería tranquilamente, a paso de mastín gigante viejo y, hoy, además, decepcionado. El Sr.X por lo visto es cocinero en un restaurante de Collserola y no podía salir hasta que acabara el segundo turno de calçotadas. Es curioso por que justo ayer quedé con unos ex-compañeros de trabajo para ir a ese mismo restaurante dentro de unas semanas. Y es que estamos en temporada de calçots y nadie se libra de dos o tres calçotadas. Terrible la moda de las cebolletas.

"Rei a casa" y Rei se ha ido. Si a casa o en busca de otra perrrita encendida no lo se. He sacado a la Kenia del coche y hemos dado un pequeño paseo. He tratado de no perderla de vista, no fuera que ella y Rei hubieran quedado en verse más tarde y a solas en una clave que yo, sobretodo por humana, desconozco. La Kenia pesa 40 kg, y Rei supongo que más de 50 así que una camadita de los dos sería un gran problema. Pero Rei ya se había ido a casa resignado y la Kenia ya lo había olvidado. Amores pasajeros. Aún así, se ha esfumado unos minutos.

Y ha vuelto contenta, como siempre que encuentra un tesoro: un palo interesante, una piña enorme, una lata de cerveza, una garrafa de agua, algo que se coma, algo que huela mal... ¡Solo que hoy, de su incursión por la montaña me ha traído un dado! Un dado curioso, de madera, enorme para ser un dado, desde luego no apto para un parchís convencional.

En un primer momento he pensado que esta perra lee el blog y me quiere tomar el pelo, pero eso no justifica que haya encontrado el dado en medio de la montaña, y no lo llevaba cuando hemos salido de casa, es más, puedo asegurar que ese dado nunca ha estado en esta casa. En fin, lo ha dejado delante mio. Y ha salido un seis. Esta perrita es un cielo y somos un buen equipo. Nada, que uno de estos sábados llamo a los del buscador. En Collserola se cuece algo. Pero de momento salió el 6.

11 comments:

Sintagma in Blue said...

Será una seta transgénica.

Petonets

pazzos said...

Esa perra te traerá suerte.

lineasdesordenadas said...

Yo echo de menos los paseos con mi perra, será cuestión de tener otro??la balanza inclina el sí, aunque no sé si tendría tiempo de cuidarlo, un beset maca!

Arcángel Mirón said...

A dos cuadras de mi casa hay una curtiembre, y mi perro siempre se las arregla para traerse algún souvenir maloliente que parece una rata muerta.
Creo que no lo es.

El detective amaestrado said...

Como en la oca, vuelve a tirar.
Pero cuidado con tu perra, no sea que queira conjugar el verbo tirar ella, y en reflexivo

Mariposa_Sabinera said...

Es que a veces -y hasta la mayoría de las veces- suelen ser más abiertos a nuevos descubrimientos que los humanos, quizás si vos pasabas al lado del dado ni reparabas en él.
Mi perro (que ya está mejor y gracias de paso por los ánimos) es amante de las botellas de plástico, y en el baldío del frente siempre encuentra esos "tesoros" tan preciados para él.
Gracias por pasar por casa, sos bienvenida cuando quieras... no tenés que tocar la puerta, sólo entrar y serás bienvenida.
Dani.-

LOLA GRACIA said...

Ayer vi una peli de alguien que se dedicaba a coleccionar cartas de naipes que se encontraba por la calle..ahora que lo recuerdo...fue sexo en NY...
Eso es sacarle partido a un paseo,c hica

mandarina azul said...

A lo mejor fue el dado el que encontró a tu Kenia...

Zebedeo said...

Mmmm y porque no llevas a Kenia al casino, quién te vería diciéndole: venga Kenia saca un siete saca un sieta. Y todo el casino viendo como juega una perra :)

Ganar no sé si ganarías pero todo el mundo iba a mirar para tí ;)

Por cierto los calçots ¿son caracoles? No sabía que la época de ellos era ahora, por aquí no se comen mucho.

nancicomansi said...

¡Que chulada! si fuera tan esotérica como mi madre te diría que esto es una señal. Una buena señal. Gracioso si lo es. Lo del amo "frescales" del mástín, para nada...vaya despreocupación...¿no pululan unos cuantos cazadores, por allá Collserola?

Joanet said...

Me temo que ya sé como acabó la historia ... cuando Kenia sacó el tercer Seis tuvisteis que volver a casa ...

Petonets