16 March, 2008

Dominguerada

Esta mañana me he ido con el País, la perra y una coca-cola a ese rincón semi-rural que sin demasiado esfuerzo me aleja de coches y vecinos. Mientras yo leí al solete acerca de la "rarotecnología", ciencia, método o técnica que por ejemplo, permite averiguar el nivel de stress de la plantilla de una empresa mediante la observación del desgaste de los botones del ascensor (no tengo más información, ni siquiera el Google encuentra nada), la perra se dedicaba a sus asuntos con plena libertad.

Sigue rastros, busca palos, come hierbas, corre o salta sin necesidad, esas cosas  que hacen los perros. Yo la dejo a su rollo, no se escapa y periódicamente viene a comprobar que sigo allí, y es que parece que los genes caninos han incorporado a su instinto el conocimiento innato de que en cualquier momento pueden ser abandonados por su mejor amigo.

Pues hoy ha desaparecido más de lo habitual y me he preocupado. He descartado el motivo más habitual de fuga, una aventura amorosa, puesto que no está en celo, tampoco cabía la posibilidad de que hubiera encontrado algo comestible ya que estos días anda un poco desganada y la única forma de que se coma unas bolitas de pienso es que yo se las tire para ella las coja al vuelo (eso debe ser el equivalente a los avioncitos de los niños, o ese "una cucharadita por papá, una por mamá..."). Así que me he preocupado un poco más y tras llamarla y silbarla durante un cuarto de hora he ido a buscarla.

Un ladrido me ha indicado que me acercaba, pero la muy tonta, al ver que estaba cerca no ha seguido ladrando, así que cada vez que me alejaba ladraba y cuando me acercaba se callaba, eso, en una zona de eco no me facilitaba mucho encontrarla. He creído que me tomaba el pelo y me he alejado más, entonces se ha puesto a ladrar como dios manda.

Pobre animal, como hacía calor ha decidido darse un chapuzón en una balsa, era más profunda de lo que creía, no hacía DSC00839pie y no podía salir. El borde estaba inclinado y mohoso así que la situación no era fácil. Igual llevaba allí media hora y daba penica verla tan asustada. Con razón no ladraba, estaba agotada. No se como, pero con mis 54 Kg he conseguido tirar del collar y de una pata hasta sacar del agua sus cerca de 40 kg. Tiene mérito ya que hay que tener en cuenta que una  parte importante de mi peso es totalmente inútil y no aporta ninguna fuerza sino celulitis, que creo que ya tengo hasta en el cerebro. Lo más fácil es que yo también me hubiera caído a la acequia, cosa que daba cierto repelús, la verdad, y además que si la perra no hace pie, yo tampoco, que si se pone a dos patas medimos más o menos lo mismo (ella por enorme y yo por pequeña, que aún no he dado el estirón definitivo). Así que tambien me las hubiera visto para salir de allí.

Tal como ha tenido las cuatro patas en el suelo se le ha pasado el susto y se ha puesto a correr, supongo que se trataba de tomar contacto con la tierra firme alegremente, pero la balsa está rodeada de pequeños huertos recién sembrados. Faltaba el payés con el trabuco.

Por aquí hace días que no llueve, así que el agua de la balsa llevaría unos cuantos días estancada y el color verde y la espumilla de la superficie me ha dado cosa, así que al llegar a casa, aunque no me gusta meterla en la bañera, no he tenido más remedio que entablar una nueva lucha cuerpo a cuerpo y darle un baño en contra de su voluntad. Después ha tocado  limpiar la bañera a conciencia y recoger del suelo unos cuantos litros de agua. Una tranquila mañana de domingo.

La perra dueme profundamente y yo tengo una tortículis de espanto que me va desde la nuca hasta los tobillos.

13 comments:

carlota said...

hoy he leído en algún blog una historia de dos niños patinando en el hielo. El hielo se resquebrajó y uno cayó por la grieta. El otro con una piedra machacó el hielo hasta abrir un agujero para sacar a su amigo. Nadie se explicaba como pudo, dado el grosor del hielo, hacerlo. Entonces un anciano comentó: "claro, no había nadie para decirle que no podía". La escena de tú tan pequeña (esperando al estirón ;)) sacando a la Kenia me recordó esto. Supongo que no hay nada imposible. ¿qué tal la tortícolis? espero que mejor. Besos.

Mandarina azul said...

Vaya pareja de dos, la Kenia y tú... ;) Por algo sois inseparables.

Un besote y cuídate esa tortícoles, mejórate. :)

Madame Vaudeville said...

Todo un día de perros, jiji.
Besitos dominicales

Ale said...

Ooooops
Vaya susto.
Encima la muy desagradecida se pira a saltar por ahí...
Bueno ya pasó :oD

Arcángel Mirón said...

Anoche, mi Pepo descubrió a una laucha entre el aloe vera.
Es mi héroe.

Luna Carmesi said...

Bueno...
La autobiografia que no se centre en el curro...
Tambien esta la perra!!!!
Jajajaja

Besote!

eSadElBlOg said...

carlota, muy sabio el señor, es verdad, ya de muy pequeñitos nos ponen unos limites imaginarios.

manda, pues si, y cuando oigo eso d que los perros se parecen a sus dueños...

ja ja madame si, un dia de perros

ale, hola, pues si que si llega a salir el payes!

eSadElBlOg said...

ja ja arcángel, pues yo he tenido que buscar laucha en el googles que no sabía que era. besos a pepo y a ti

luna carmesi, pues si, el cuRRo, la peRRa y el tRen. Y yo pues Erre que erre. JA JA

las ruvis said...

pero hes una istoria con final feliz!!! heso es jenial.

pero que susto, madre. i que peniya berla ayi tan solica i tan cansadita i asustada. ainssss

hachuchala de nuestra parte!

vesisss

mpiryko said...

Un sencillo domingo. Un tesoro. Sin grandes metas ni experiencias. Un tesoro. Vivir para contarlo. Un tesoro. Contarlo por haberlo vivido. Un tesoro.
Como un sencillo domingo es un tesoro, que pasa, que sucede y salimos vivos de él.
¡Salud!

NoSurrender said...

desde luego, es más estresante tener perro que apretar botones en los ascensores de las oficinas. Espero que este domingo la cosa mejore ;)

Pi said...

Qué bueno! me imagino a la pobre canina con manchas verdes, de esas que se crean en las aguas estancadas, Braulio pasó un episodio parecido, pero fue fácil rescatarlo, y además no sufrimos como debiste sufrir tú el tiempo que estuvo desaparecida. El nuestro se tiró al agua por accidente delante de uetsras nariees, él es así.
Linda la foto.
échale un vistazo al vídeo de este myspace, me recuerda a tu Kenia (la del vídeo, no Braulio).
www.myspace.com/braulioelpirata
un abrazo

Ñoco Le Bolo said...

Todo está bien si finaliza bien. Y terminó bien
¿Más?