30 December, 2006

28 December, 2006

RECOGIENDO EL 2006

El 2006 no ha sido un año bueno. Me costará encontrar algún recuerdo en él, y desde luego pocos bonitos. Afortunadamente tampoco ha habido momentos muy muy malos. Pero ha sido un año gris con momentos difíciles, aunque tampoco parecía haber una dificultad aparente.
Un año un poco anémico.
Este año me ha costado escribir algo que no tuviera un tono quejoso, cansino y a veces, malhumorado. Y este año me ha costado leer. He leído claro. Pero menos que habitualmente y de otra manera. Igual tiene algo que ver la cantidad de telebasura que me he tragado.
Aún así he mirado los últimos libros que he leído y que todavía no tienen sitio en la estantería. Los que disfrutamos leyendo tenemos mucha suerte. Cuando oigo a una de esas personas que no recuerdan cuanto hace que se leyeron un libro, me dan un poco de pena. No saben lo que se pierden. Sin duda los tres mejores del año: Tokio Blues. Haruki Murakani Cometas en el Cielo. Khaled Hosseini El Hijo del Acordeonista. Bernardo Atxaga A continuación y perfectamente recomendables: Memoria de mis putas tristes. Garcia Márquez Las Travesuras de La Niña Mala. Mario Vargas Llosa. 84, Charing Cross Road. Helene Hanff Paradoja del Interventor. Gonzalo Hidalgo Bayal Interesantes: El Túnel. Ernesto Sábato Diario. Una novela. Chuck Palahniuk. El complejo de Di. Dai Sijie El port de les Aromes. John Lanchester
Y me han quedado a medias, por que me estan costando un poco: Las intermitencias de la muerte. Jose Saramago Yo he de amar una piedra. Lobo Antunes Y abierta a sugerencias para leer a lo largo del 2007.

27 December, 2006

PURA SOSPECHA

Sospecho que fue culpa mia.
Empecé a sospechar un dia cualquiera por cualquier cosa. Al principio no era nada grave algo asi como un tic bajo el ojo. Pero se fue complicando. Un ceño fruncido. Unos ojos desmesuradamente inquisitivos. Un prestar atención a cualquier susurro. Un andar casi de puntillas. Una sombra que vigilaba. Vigilaba todo. Todo era sospechoso y tenía que confirmar mis sospechas. Buscaba pistas, indicos, señales. Pero nada.
Y como nada parecía sospechoso, empecé a sospechar que él sospechaba que sospechaba. Y vigilaba más. Y como no encontraba nada sospechoso pero sospechaba, mis sospechas se hacían más fuertes.
Y tan fuertes se hicieron mis sospechas y tanto llegué a sospechar que me volví sospechosa.
Sospecho que él empezó a sospechar. Y me dejó porque sospechaba. Y sospecho que fue culpa mía.
Pero, no se por qué, sospecho que había otra.

SE VOLVIÓ LOCA

26 December, 2006

MIS CHIRINGUITOS, (QUE NO MISS CHIRINGUITO)

Necesitaba una desintoxicación de interiores ahumados, lucecitas etílicas y hipocresía navideña. Me he ido a la playa. Hacía dias que al levantar la vista esperaba no encontrar más color que el azul. Ha amanecido soleado y sin plan. Perfecto. O casi. Han tirado mi chiringuito, el de verano.
Tenía dos, uno para invierno y otro para verano. Uno para las tardes y uno para las mañanas. Me costaba compartirlos. Solo llevaba allí a personas muy especiales. Me daba miedo que el boca a boca los acabara convirtiendo en franquicias. Me iba allí fuera de la temporada de baños, cuando todavía no estaba tomado por las hordas domingueras, con la Cai, la perrita que tenía entonces, y un libro y una libreta. Y a veces ni leía ni escribía. Miraba el mar y robaba las conversaciones de otras mesas. La luz tan especial que tiene el mar en esa zona teñía tambien las palabras dándoles unos matices a veces bonitos, a veces…interesantes…
El de invierno, ya lo tiraron hace unos años. La ley de costas. ¿de costas cómo, cómo en Marina d'Or?

3 AMIGAS, CINCUENTONAS, VIAJADAS, EX - HIPPIES, EX – PROGRES, 3 SRAS.PIJAS CON ALBARCAS DE MARCA, VERMOUTH EN EL CHIRINGUITO DE INVIERNO. -… -Si, si es que mi mejor experiencia sexual fue con un libanés afincado en Francia, pero de origén libanés libanés, La otra sigue con lo que parecía el hilo original de la conversación -Pues en Barcelona hay varios locales así. -je je, las bebidas deben ser baratas no? – risas -Por todo lo que hicimos y tomamos pagamos 20€. Es lo que pagan todas las parejas. -Lo mejor son todos esos aceites y que no es una de esas saunas de gais en las que entras y te llegan a saco. -Y nos tocó un negro guapo, culto, educado, fuerte…y sensual, sobretodo sensual. ¡Ayy que sensual que era! -Los negros son mis favoritos -A mi me gustan bastante, como los moros, los moros tambien me gustan -Si, pero no tienen ese cuerpo que tienen los negros…ni esa piel…mmmm -Los asiáticos tambien tienen una piel divina. -Si, los indonesios sobre todo, pero están muy escuchimizados, y es una pena por que con esa piel y esos dientes tan blancos ah… -Claro comen mucho arroz y poca proteína, debe de ser por eso. -Si, no comen toxinas. -¿Y los americanos? Se creen los reyes del mambo ¡y te duran dos minutos! -Si en un momento dado, puede hacerte gracia que te agarren y te arramben a la pared y pim pam, pero no valen para nada. -No. -No. El camarero, un mulato musculado y sin camiseta lleva rato limpiando las mesas cercanas, sin duda ha oído la misma conversación que yo. Me mira, se ríe, me guiña un ojo y se acerca a la mesa. -¿Necesitan algo?

25 December, 2006

24 December, 2006

POR QUE PESE A TODO, OS LO DESEO A TODOS

FeLiZ nAvIdAd
bOn NaDaL
mErRy ChRiStMaS
bUoN nAtAlE

23 December, 2006

HOY ES UNA DE ESAS TARDES EN QUE ME GUSTARIA VIVIR FRENTE AL MAR

y tomarme un te a la menta calentito, viendo como los relámpagos hacen trizas la oscuridad y la sumergen en el agua.

A LO (POST) HECHO, PECHO

Las 4 de la mañana. Unas cuantas copas. Ese "honor" de que te inviten al cena de empresa de la que te has ido. Esquivando a ese que te regalo unas rosas y una carta de amor que pese a lo bonito no supo a nada. Ese vacío al volver a casa (sin tabaco). Ese feeling de que es mejor no escribir nada pero que hay mucho que escribir... Ese perfume de Navidad que no se compra... Esa poesia que no se despierta... Como dijo Superpicnic," se que me arrepentiré de este post". Y ya se que titulo voy a poner. Un beso a quien lo lea.

21 December, 2006

ES NAVIDAD

Y mejor no digo nada más hasta que cobre la paga, encuentre donde venden el Eau d'esprit De Noël y me lo envuelvan para regalo.

19 December, 2006

15 December, 2006

PRISAS

Hace unos dias, volvía para casa, llovía y era tarde, pero hacía ese fresquito primaveral que a veces me gusta.. Tenía prisa. Tenía una idea. Y las prisas me empujaban contra el viento. Tanto y tan a prisa me empujaban que tropecé y me caí. Se me quedaron las palabras en un charco. Se me llenaron de barro. Las he intentado secar, pero se me han quedado en un borrón pegadas al bolsillo interior de mi frente. A veces por la mañana cuando me miro al espejo descubro una palabra pegada del revés a la piel. No las distingo. He intentado a quemarme en la playa, así. creía que si me pelandome podría juntar las tiritas de piel hasta poder leer algo. No me he pelado pero estoy más guapa. He pasado varias veces por el sitio del charco, ya se ha secado y no queda ni huella de mi caída. Pero hoy dia ha parecido ver una “T” caminano por alli y la he seguído hasta un hormiguero. No ha servido de nada, el mismo borrón de mi frente se arremolinaba en la entrada del hormiguero. Creo que las hormigas deben ser asiaticas y han traducido los trozos de mis palabras que han encontrado a algun idioma oriental. Igualmente he recogido los restos y los he puesto en un kleenex. He comprado un carrete de fotos y he fotografiado mi frente iluminada solo por una vela. En ese momento me ha dado un ataque de pánico. ¿Y si luego las palabras no me gustan? Da igual. Se trata de recuperarlas. He pedido un revelado urgente y bien oscuro para hoy mismo y a la hora y cuarto las he recogido. Ahí en mi frente se veían unas marcas como si estuviera marcada por una especie de estigma. He hecho fotocopias ampliadas, he recortado lo que parecian los perfiles de las letras, algunas eran muy claras, pero me ha extrañado que no hubiera ninguna “O” y como muchas recordaban la “C”, he hecho un poco de trampa y he convertido un par de Ces en Os y las he puesto todas en el mismo kleenex que las que les quite a las hormigas. He puesto el kleenex en el primer tomo de la Enciclopedia para que los restos se impregnen de orden y significado, las dejare reposar unos tres cuartos de hore y luego las pasare de tomo a tomo para que todas las palabras tengan la misma opcion. No se que pasara con las que las hormigas han traducido. Pondré Música para darles un p oco de pasión y sentimiento, que nunca los he visto por el diccionario y mientras me relajarreRea uN PorcO pos quenTina SENIA MoDdID -OÑIKOraa Nor CALuSERANIA SI aANinA balaASA MEneNe AUM COrRAsaN MELSINEE PuaCoRIde RbrSIN BmELrESITrOPiO CONDEMINA BINAPILA ColoLOPOTuN NERETISA ULLA-LEA ¿yCHElA mazupeya?

SINESTESIA

Una tarde escuché a uno de esos escritores de ahora que se ve que tambien hace radio aunque no dice bien la R. Ha dicho que sinestesia es cuando entras en el mar y te huele a mantequilla. ¿Qué sabrá él de sinestesia? ¿Escuchais la radio los muertos Luísa? Luisa... ¿me oyes a mí? ¿Aún oyes colores en mi voz? Luísa... ¿Sabes que se me curó la alergía? Lo nuestro si que era sinestesia ¿eh?. Al principio me decias que te hablaba con una voz de color turquesa y te reías, y a mi se me llenaba la boca de melocón dulce y sabroso. Lo nuestro no fueron largas conversaciones, ni arrebatos de pasión, ni complicidad en las rutinas diarias, ni apoyo mutuo en las situaciones difíciles, ni el cariño del roce... Lo nuestro eran sonidos, sabores, sensaciones que provocabamos el uno al otro sin saber por que. Cada día algo nuevo y sorprendenete. Un beso con ruído de mar. Una caricia que empieza en do y acaba en re. Y de pronto, decías que mi voz se te volvía gris, cada vez más gris. Solo a veces veías aquellos reflejos nacarados en mis palabras distantes. Y te daban celos por que creias que debía haber otra viendo los colores de mi voz. Y llorabas por los reflejos. Y tus lágrimas olían a pena de canela. Y cuando llorabas, todo se llenaba de canela. Y yo carraspeaba y tosía, hasta tuve algún ataque de asma. Por que a mi tus lágrimas de canela me daban alergia y no nostalgia. Y con la alergia mi voz se irritaba y se ponía morada, y tu llorabas más, por que te daba pena el daño que tu llanto causaba en mi voz. Eras dulce hasta llorando. Y tus lagrimas de pena eran como puntadas de aguja que iban cerrando un círculo del que no podíamos salir. Luísa. Te fuíste. Un portazo y un sabor amargo de acetona. Hasta hace unos meses. Julia. Hace unos meses me enteré de tu muerte. Un ataque de corazón. Quiero pensar que tu muerte fue una de aquellas sensaciones que se apoderaban de toda tú, que de tan fuerte te convertiste en emoción. Y que ahora, Luísa, eres frescura, pasión, ternura. Luísa. En mi corazón late un requiem. Cada latido es mi nostalgia por ti.

LA PACA Y UN EURO

Son casi y media. Es tarde. Se levanta y mira a su alrededor. Diarios viejos por todas partes. Se sienta a desayunar. Un poco de leche directamente de un tetrabrik y un trago de coñac. Hace unas gárgaras. Se hace un moño canoso y se pinta una mueca roja en los labios. Tiene el rostro moreno y arrugado por la vida a la interperie. Arregla la solitaria flor de plástico que acarrea en una botella de Heineken. Piensa en Verde. En el salon: una caja de carton, de 12 botellas de gel, cubierta con un trozo de chal deshilachado a modo de tapete y la flor. Y alrededor millones de particulas de polvo en suspensión. Se sienta en el bordillo y se cura las eternas heridas de los dedos de los pies. Cada vez tienen mas mala pinta pero ella no se da cuenta. Ni se fija en sus tobillos hinchados y amoratados. Saluda con un gruñido al director de la sucursal, que como cada mañana le deja un euro en la mesita. Venga Paca recoge el saloncito y ves a tomarte un café que ya abrimos. Si si, ya me voy. Recoge el embalaje de nevera donde duerme envuelta en papeles de diario desde have un par de años. Las cotizaciones de bolsa de antes de la burbuja. Queremos ser tu banco. Un terremoto en Turquia. Una Copa del Madrid. Nada de eso le importa lo mas mínimo. Plega la caja-mesita, y el chal, y guarda todo en un carrito de hacer la compra. Otro trago de coñac, y lista. Deambula por los alrededores de los mercados, a ver si encuentra algo para la cena entre los desperdicios. Entra en un bar y echa el euro a una tragaperraas. Tiene suerte. Le sale premio. Se compra una botella de coñac del bueno y un décimo de los ciegos.

11 December, 2006

ENTRADA NEGRA

Con una mascarilla verdosa en la cara se sienta a esperar. Sabe que está a punto de sonar el timbre de la puerta. Siempre pasa cuando tiene la mascarilla en la cara o cuando acaba de untarse con cera caliente. Entonces tiene que correr a restregarse una toalla antes de que pasen los 20 minutos o dar un tirón acelerado que le hace ver las estrellas, le corta el vello y hace que la piel se irrite más que lo normal. Cuando se tiñe el pelo, suele sonar el teléfono, e invariablemente lo contesta segura de que no se lo acercará demasiado y no lo manchara. Siempre lo mancha. Antes lo hacía todos los sábados, a última hora de la tarde. Un gran baño de espuma con una mascarilla de aloe vera en la cara y una mascarilla para cabello seco en la cabeza. Música de fondo y un cigarrillo. 30 minutos de relax. Luego se secaba con una toalla, se masajeaba todo el cuerpo con crema hidratante perfumada, se hacia la manicura y la pedicura con mucho cariño. A esas alturas ya se le había hecho tarde y tenía que vestirse y maquillarse en 5 minutos. Pero era suficiente. Ahora lo hace apenas cada tres semanas, por la mañana. Suele coincidir con la depresión hormonal premenstrual o menstrual, depende de en que caiga el primer dia. Y no lo hace con ilusión. Es para remediar los efectos de noches sin sueño. Y no lo remedia. Las ojeras siguen ahí, más oscuras de lo normal. Ya debería haberlas asimilado pero la publicidad despierta a veces una rebeldía estúpida en nosotros. A veces me pregunto que pasaria si L’Oreal lanzara al mercado una pomada que nos hiciera ser buenos, solidarios…con un mensaje tipo “Por que la amistad lo vale”… Ella no se preguntaba nada. No se movía. Estaba allí sentada, con su cara verde y los ojos casi en blanco de lo perdida que estaba su mirada. Sonó el timbre de la puerta y pese a haberlo estado esperando dio un respingo y se le aceleró el pulso. Corrió al lavabo. Cogió una toalla y se la paso varias veces con energía para arrastrar el ungüento de 50€ 20ml. El timbre volvió a sonar así que dejó la toalla y corrió hacia la puerta tratando de descubrir restos en los bordes de la nariz o resecos entre las cejas. Está vez no venian a mirar el gas. Ni era correo publicitario. Ni era la vecina plasta. Alguien la había escogido para protagonizar una novela gris, que es una novela negra barata y mala. Tiene que acompañarnos. Ha habido un accidente. La ventanilla bajada. El coche avanza a ritmo de vals por una carretera sinuosa. Al salir de una curva una fila de coches inmóviles le obliga a parar el coche con una ligera culeada. Unos metros más y descubre que detrás de la montaña había una preciosa puesta de Sol de otoño. A primera vista parece que sea eso lo que hace que todos los conductores frenen, pese a las ganas de llegar a la casa que seguro que tienen todos. Un poco de poesía para un día entre semana. Buena idea. Pero tras unos cuantos metros de tirones acordeónicos, la carretera deja el cielo impresionista a la espalda y la cola sigue prácticamente inmóvil. Delante es de noche. Atrás quedan los restos de luz. La culebrina de coches sigue andando despacio con un movimiento acordeónico. Ahora se alarga el espacio entre los coches de delante hasta que vuelven a parar y van arrancando los del medio y paran, y por fin los de atrás se mueven un poco, un poco menos, y paran. Y de nuevo todos los coches se paran. Atrapados en la noche. Desde adelante la culebrilla es de reflejos blanquinosos, desde atrás parece que cientos de ojos rojos busquen descubrir el día en la oscuridad de la noche. Pone la radio. Una voz se acerca al subir el volumen y deja que sus ojos se llenen de lágrimas al pausado ritmo de un blues de Johny Lee Hooker. Ha muerto. Él tambien ha muerto. Pero él era viejo, y había vivido mucho, y en cambio a él, al suyo, le quedaban muchos años. Una bala. Había sido una bala entre los ojos. Esos ojos. Un ajuste de cuentas. ¿Qué cuentas? Sin duda lo habían confundido. Él no podía estar metido en asuntos turbios. No, él no. Las lágrimas difuminan los pilotos traseros de los coches de adelante y los funden en un único reflejo rojo. Rojo. Como la sangre que debió cubrir todo el pecho al reventar la cabeza. Tiene que parar en el margen de la carretera y bajarse a vomitar. Se queda allí, llorando mientras los coches siguen su lento y pesado avance y la oscuridad se hace mas oscura. Más dura. La culebrina roja avanza junto a ella. Los motores recalentados desprenden un humo toxico y negro. Recuerda que no le queda tabaco suficiente para todo lo que va a tener que fumar. Es lo malo de la novela negra, se fuma mucho. To be continued

10 December, 2006

Una de las cosas de las que me siento más orgullosa es de mis amig@s, no se que hubiera sido de mi sin ellos en algunos momentos. Sin embargo, hoy alguien me ha decepcionado. No es la primera vez, ni tampoco la más "seria", pero por mi cabeza rueda ese "pués ya no te ajunto" de cuando era pequeña. Creo que no soy una amiga exigente o pesada, ni pretendo ser la amiga omnipresente de nadie. Sin embargo hay veces que te gustaría contar con alguien y ves que ese alguien te falla, una vez y otra. Habitualmente olvido esas decepciones, no les doy importancia, las relativizo. Las achaco más a mi estado de ánimo o a mi percepción distorsionada que a la realidad y hago ver que no ha pasado nada.
Hoy he tenido la sensación de ser una auténtica gilipollas. Y encima me siento culpable por ese "no te ajunto" que me ronda y me ánima a enviar a paseo muchos años, casi tantos como tengo, de amistad. Y me jode. Y me jode mucho enviarla a paseo y me jode mucho no enviarla.
Está feo escribir palabrotas, pero hoy toca.
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