03 December, 2006

FRENCH MANICURE

Mi idea de blog no es la de “querido diario, hoy…” y sin embargo hay dias es que es inevitable recurrir a lo anecdótico del día. Como hoy. Los que tenemos perros sabemos que una de las peores cosas que te pueda pasar es que te salga de esos que les gusta restregarse en cualquier cosa maloliente que encuentren. Lo favorito suele ser animalos muertos y excrementos humanos que encuentran en la montaña. Alguno seguramente sabe lo que es. Llamas al perro que tarda algo más de lo acostumbrado en aparecer. Y cuando lo ves venir, trae un aire de triunfo que te hace sospechar, Cuando lo tienes cerca el hedor es tal que entiendes que alguna vez algún desaprensivo sea capaz de abandonar a su mejor amigo. Nada que huela así de mal puede ser el mejor amigo de nadie. Está claro que estoy exagerando, (en la peste no), sinó en que está justifique el abandono de animales. No hay ninguna situación en que abandonar a un perro a su suerte no sea un crimen. Pués bien, está mañana, después de irme a tomar el café y coincidir de nuevo con la Brigada Dominguera de los Testigos de Jehova he llevado a la Kenia a una de esas montañas urbanas que tenemos alrededor de Barcelona. Estamos en temporada de caza, y como no me apetece que me confundan con una jabalí y me arreen una perdigonada, en lugar de hacer una pequeña excursión, nos hemos quedado en la zona “urbana”. Cerca de una masia que tiene alquiladas las antiguas cuadras a pequeños talleres y artesanos. La verdad, esperaba coincidir con un restaurador de antiguedades que hay por allí. Lo vi un día sin camiseta y la verdad es que sus bíceps, naturales, no de machacada con las pesas, me dejaron sin palabras. Hemos coincido alguna vez más, y he notado cierto interés por su parte, pero, pese a que las ultimas veces se pone la camiseta antes de saludarme, sigo sin recuperar la capacidad de diálogo con él. Espero encontrar una cómoda Chippendale en un container para tener excusa y entrar en su taller y mientras tanto, llevo a la Kenia a correr por allí a ver si eso de que con perros se liga más es cierto. Bueno, pués esta mañana, la Kenia que no es como los demás perros ha desaparecido de mi vista. No me he preocupado, no es una perra que de demasiados problemas. Me he sentado en unapiedra a leer el periódico al solete que se estaba muy bien. Cuano le ha parecido, ha vuelto y se ha sentado a mi lado. Hola Kenia. On estaves? Dona’m la poteta. Y lo he visto. Ha vuelto con una manicura francesa en las cuatro pezuñas y unas cuantas mechas rosadas a lo largo de su cabellera. Al parecer de un desagüe de uno de los talleres salía un chorro de pintura -que ya le vale- y se había hecho un charco rosado. Al lado del charco, una Moreneta de yeso decapitada, un enanito de jardín mirando al horizonte y una caña de pescar de cuando Collserola estaba bajo el mar. No llevaba la cámara, lástima. (actualizado, volví otro día a hacer la foto) He vuelto a casa en seguida, confiando en que podría quitarselo. En el parking, me he encontrado con una pareja de cincuentones ensayando una coreagrafía de bailes de salón en medio del pasillo. Uno dos unos dos cha cha cha. La mar de majos los dos, eran los vecinos que tenía por más serios en un bloque de treintañeros singles. He subido a casa, y he tratado de enseñar a la K a lavarse los pies en el bidet. La he tenido que ayudar con un estropajo que ella sola no sabía y para ser la primera vez no podía pedir mucho. El resultado no ha sido muy bueno y me temo que tendre que sacar a la K con su manicura francesa durante unos cuantos días. Creo que le pondré un lacito de raso rosa a juego. O igual me lo pongo yo. De perdidos al rio.

1 comment:

Casey Mac said...

Thank you for your post. Your dog is beautiful. Our dog, Radar enjoys it when my wife puts powder and moisturizer on his nose.