05 February, 2008

Princesa por un día (malo)

Será la Magnetita pero hoy me levantado sintiendome, 'qué digo! ¡siendo! la mujer más bella del mundo. Ya antes de salir de casa sentía clavadas en mi miradas de deseo.  Así que me he puesto tacones y un vestido escotado de mucho vuelo, que hoy hacía viento y eso queda muy sensual. Hoy he salido a la calle con los pies en el suelo dispuesta a despertar pasiones.

He ido a poner gasolina, que el gasolinero siempre me dice guapa o preciosa. Me he paseado por el andén de la estación y los trabajadores que había porceremonialredcarpet2 allí han respondido tan bien que creo que  el AVE se ha retrasado un par de meses. Me sentía más diva de alfombra roja que la Mónica Cruz en la gala de los Goya (esta chica ha hecho algo más que el panoli en alguna serie?). No podía evitar un contoneo de caderas que, sin duda me iba a provocar agujetas, pero ahí iba yo despertando una oleada, que digo un tsunami de  pasión por allá donde pasaba.

Y entonces, al acercarme a una rejilla de ventilación del metro no he podido0002 evitarlo, sonriendo coqueta a un mensajero guapísimo que hablaba por teléfono sentado en su moto, he querido deleitarle con mi mejor imitación de la gran imitadora de  Marilyn y como quien no quiere la cosa (y sin quitarle el ojo al mensa) me he dirigido a la rejilla de ventilación.

Solo ha hecho falta un paso para que el tacón se me quedara clavado, en ese momento ha pasado un tren y el aire ha elevado la falda por encima de mi cabeza sin la más mínima sensualidad. Tratando de aguantarla más o menos en su en su sitio,  con el tacón encajado en un agujero de la rejilla me he caído hacia atrás, y al apoyar las manos, uno de los trozos  que forman la rejilla se ha hundido hacía dentro y yo he caído con ella. He aterrizado sobre una gruesa capa de colillas, colillas o de muchos plantones, y en la caída he perdido el maldito zapato quedando al descubierto un agujero en la media que mostraba el dedo gordo del pie teñido del verde del forro del zapato.

Y desde ahí, entre colillas y medio descalza, más cerca de ser la Princesa de  las Cloacas que del paseo de las Estrella que me había montado he visto como el mensajero se asomaba desde arriba.

-¿es tuyo?. -y me ha mostrado mi zapato

-si - risita tonta desde las profundidades

El mensa. muy amable me ha ayudado a salir. ¿estás bien?. Si lo hubiera afirmado quizás le hubiera sonreído, pero lo ha preguntado y las preguntas suelen ser la manifestación de una duda.  Hubiera preferido un ¡estás bien! El era guapo el cabrón. Me ha ayudado a sostenerme mientras me ponía el zapato.

-gracias - le he dicho.  - Que guapo es. -He pensado.

-De nada, bueno, encantado encanto- y me ha dado dos besos

ranaY me he convertido en rana.

Así que, ahora,  a saltitos vamos.

 

MORALEJA IMPOSIBLE:

ENTRE COLILLAS NO HAY GLAMOUR

14 comments:

Antihéroe said...

Los labios de las colillas han besado tu culito de princesa deszapatada. Ea! Se jodió tu moraleja :P

Castigadora said...

Que pena con la escasez de dias en la que una se levanta de la cama con esa sensación.
Al menos te llevaste dos besos de recuerdo.

Saludos!

Ñoco Le Bolo said...

Aún como rana, siéntete la más hermosa y, en un rato libre, vuelve a la estación y monta el mismo numerito. (Quizá sea reversible, el numerito digo, no la falda)

El futuro bloguero said...

Bravo.

Serás rana, más rana enamorada...

(Que don Francisco de Quevedo me perdone)

Besos

lady stress pocahontas said...

La ley de la atracción en estos casos que diria????

Quien atrajo al mensa?? tu falda, los zapatos o las colillas??
Y ahora en forma de rana quien te dara el beso???

Tristancio said...

Después de aquella vez en el café (con su donut aceitoso), volví a verla en una situación un tanto incómoda para ella. Cuando caminaba toda guapa ella, al parecer, su carácter distraído la hizo pasar, sin darse, cuenta por una de las rejillas del metro, justo en el momento en que un tren pasaba y le levantaba con alevosía su vestido, dejando a vista de todos aquello que (por respeto y pudor)no contaré, pero que estaba bien bonito. Quiso la mala suerte, además, que su taco se atorara, haciendola caer (en cámara lenta como en un flim). Me asusté y corrí a ayudarla, pero se me adelantó el jovencito de la pilicula, un mensajero, todo guapo él, y principescamente, la sacó del entuerto... y luego, en medio, "estás bien?", risitas y demases, le pontificó dos besos ("uno por mejilla", como diría Juaco), y se fueron en su moto, sepa dios dónde.
Yo me quedé, mirando como un sapo, mientras se perdían al doblar una esquina...

(Para ti, prefiero este final)

Abrazo, princesa!!

sr Miyagi said...

¿Es cierta la historia? Vaya cosas que te pasan... jajaj Lo importante es que llamaste la atención del mensajero y puede que el haya pensado lo mismo que tu... :)

carlota said...

Hija...suele pasar: para un día que nos ponemos monas, y lo que es la falta de costumbre, cuando más nos están mirando nuestro contoneo...zas!!! pie que se tuerce y espatarramiento en el suelo, grrr...y ya, por si las moscas, ni se me ocurrirá ponerme encima de una rejilla de ventilación...me partí de la risa :)...aunque bueno, igual mereció la pena, no? Besos.

nancicomansi said...

¿HAs pensado que era guapo? ¿Y por que no se lo decías? menuda ocasión perdida...mañana te me vuelves a poner tacones, y a ver si por caer, caes en brazos de este u otro mozo guapetón...!!!

La Mónica esa...si...menudita petarda...además, cada vez es más clónica de su hermana...ya casi parecen mellizas. Y digo yo ¿que gracia puede tener eso?
En fin. Tú a tus tacones...;)

Mandarina azul said...

Jajaja... tú tienes más glamour, con tu picardía y tu sentido del humor, que mil "buenorras sensuales" juntas.
¡Olé mi niña!
Jaja... qué abrazo te daba ahora mismo.

by Alex said...

¡¡No me lo puedo creer!!....pero, que mala suerte...¡¡joder!!...Con lo bien que lo tenias "planeado"...hasta el ultimo detalle...si no fuera por la puta rejilla de los cojones....ese joven y apuesto repartidor, hubiera sido "pan comido" para ti, princessa....
Es una lastima...pero ya se sabe....el puto destino...acompañado de una rejilla metalica mal diseñada y de una mujer llena de "magnetita" en tacones y distraida...es lo que tiene....jajajaja
Me ha gustado mucho tu relato...sobre todo, la primera parte, donde todabia quedaba "glamour".....jejeje
Un par de besos, guapa

Madame Vaudeville said...

ES genial sentirse bella y atractiva... Una sale a la calle de otra forma... y se nota, supongo. Pero esos días en que una se levanta y se mira en el espejo y se ve... ¡buf!, mejor ni sigo ni lo pienso... Besos, guapa!!!!

Luna Carmesi said...

Tú siempre tienes glamour!!! Son los demas los ciego, los veletas, los lamecandaos!!
:-D

Mira que si te pillo sin zapato!
TE hago una foto!!!!
:-P

jijiji

eSadElBlOg said...

jolin, mira que me costó encontrar una moraleja antiheroe y vas y te la cargas de un plumazo!

si, castigadora, creo que ni marlene dietrich se levantaba así todas las mañanas

ñoco le bolo: tu crees que es conveniente que vuelva? No es mejor que de un rodeo?

futuro bloguero, sin duda sería un amor de lo más pegajoso...

lady stress pocahontas, aclarate, decidete por un nombre, hombre ya!

Tristancio, que me has emocionado!

srMiyagi, ¿no me digas que no me crees?

Carlota, valió la pena, tanto dar saltitois como una rana es muy bueno para endurecer los gluteos ;)

Nancicomansi, si si, yo sigo erre que erre, al final aprenderé a anadar con tacones ya veras tú,

Mandarina, ja ja igual es verdad pero parece que lo disimulo más que la veneno ja ja marchando ese abrazo!

By Alex., si es que va a ser mejor improvisar! Ayyy dos besos más que miedoooooo

Madame Vaudeville, en esos días me peino antes de que se desempañe el espejo ja ja, ventajas del pelo rizado!

Luna Carmesi, lamecandados?? Que es eso? Ja ja creo que no lo había oído nunca!! No por favor, solo me faltaba una foto en plan Cenicienta: sin zapatos y entre cenizas uffff